El 86% de las empresas ha reforzado sus protocolos internos tras el apagón nacional del mes de abril, según se desprende de la última edición -referente al tercer trimestre de 2025- del International Business Report (IBR), el informe elaborado por Grant Thornton a partir de una encuesta que analiza las expectativas y preocupaciones de las empresas del 'middle-market' (en España, entre 50 y 3.000 trabajadores).
En concreto, el documento señala que el apagón acontecido el pasado 28 de abril ha actuado como catalizador para acelerar ajustes de resiliencia operativa, lo que se refleja en que el 51% de las compañías ya han reforzado sus procedimientos internos de prevención tras el apagón.
Además, otro 35% está valorando las medidas que implementará para reforzar la capacidad de respuesta ante incidencias críticas.
El apagón y las operaciones
Los resultados, basados en 400 encuestas a directivos del 'middle-market' nacional, reflejan la preocupación empresarial que existe sobre la vulnerabilidad de sus operaciones ante disrupciones sistémicas, especialmente en lo relativo a la dependencia energética y tecnológica, y la coordinación interna en situaciones de emergencia.
De hecho, únicamente el 13% cree que se ha tratado de un episodio aislado y por el que no es necesario tomar medidas, mientras que el 1% restante no tiene una opinión clara al respecto en este asunto. Esta reacción se produce en un contexto en el que las empresas anticipan nuevas presiones de costes y mantienen la guardia alta.
En este sentido, la firma de servicios profesionales explica que el apagón ha tenido un impacto que trasciende el episodio puntual del corte de suministro, y se ha traducido en un aumento estructural de los costes energéticos que ya están asumiendo familias y empresas.
Encarecimiento de la energía
Según los datos de Red Eléctrica, las medidas de contención aplicadas para garantizar la seguridad del sistema tras el apagón de abril han generado ya un sobrecoste para el conjunto del sistema eléctrico valorado en casi 500 millones de euros. El encarecimiento de la energía producido tras este acontecimiento, de hecho, se ha convertido en una de las mayores preocupaciones del 'middle-market'.
Tal y como refleja la última edición del IBR, los costes energéticos preocupan ya al 47% de las empresas medianas nacionales, meintras que, a nivel europeo, la incertidumbre es todavía mayor, ya que este indicador preocupa al 50% de los empresarios comunitarios. En España, la energía se ha convertido en uno de los grandes impulsores del Índice de Precios al Consumo (IPC).









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