Turquía está entrando en una década decisiva para su transición energética, según el Turkey Transition Factbook 2026 de BloombergNEF. Encargado por Bloomberg Philanthropies con motivo de la preparación de Turquía para albergar la COP31, el informe destaca el surgimiento del país como uno de los mercados emergentes de más rápido crecimiento en energías renovables, combinando un sólido despliegue de energía limpia con una importante base industrial. Además, Turquía se beneficia de su ubicación geográfica como puente comercial entre Europa, Asia y Oriente Medio.
El crecimiento de la energía limpia posiciona a Turquía para la próxima fase de su transición energética
Un informe de BloombergNEF (BNEF) indica que Turquía está en camino de alcanzar el objetivo nacional de 120 gigavatios (GW) de energía renovable para 2035, aunque necesita invertir un billón para lograr un sistema eléctrico cero neto en 2050

Según BNEF, la energía limpia se está convirtiendo en la columna vertebral del sistema energético turco. En 2025, el país fue uno de los principales mercados mundiales para la instalación de energía solar y eólica y, hasta la fecha, cuenta con 34,2 GW de capacidad solar y 15,8 GW de capacidad eólica instalados.
Un objetivo a tiro
BNEF prevé que Turquía alcance su objetivo de 120 GW de capacidad eólica y solar para 2035, consolidando a las energías renovables como un elemento cada vez más central para satisfacer la creciente demanda de electricidad y reducir la dependencia de los combustibles fósiles importados. El desarrollo de las energías renovables en Turquía se ha acelerado rápidamente durante la última década gracias a políticas favorables, la reducción de los costes tecnológicos y el aumento de la demanda eléctrica.
No obstante, alcanzar las emisiones netas cero requerirá un ritmo de despliegue mucho más rápido en generación eléctrica limpia, redes, industria y tecnologías de bajas emisiones de carbono. BNEF estima que Turquía necesitaría casi cuatro veces su objetivo de capacidad eólica y solar para 2035 y cerca de 1 billón de dólares en inversiones acumuladas en el sector eléctrico hasta 2050 para alinearse con una trayectoria compatible con las emisiones netas cero.

“La historia de la transición energética de Turquía ya no consiste únicamente en incorporar más energías renovables; se trata de utilizar la energía limpia para reforzar la seguridad energética, atraer inversiones y desarrollar la competitividad industrial”, afirmó Sofia Maia, directora de Investigación sobre Transición por Países y Oriente Medio y África en BloombergNEF. «Como país anfitrión de la COP31, Turquía tiene la oportunidad de demostrar cómo los mercados emergentes pueden convertir la descarbonización en una estrategia de crecimiento».
El Turkey Transition Factbook 2026 analiza los avances del país en los sectores de la electricidad, el transporte, la industria y las finanzas sostenibles, y evalúa el volumen de inversión necesario para alcanzar sus objetivos climáticos a largo plazo, al tiempo que fortalece la seguridad energética y la competitividad industrial.
Otras conclusiones clave
· La inversión en redes eléctricas y almacenamiento energético se está convirtiendo en un elemento crítico. A medida que aumenta la penetración de las energías renovables, será esencial ampliar y modernizar la red eléctrica. Turquía prevé invertir aproximadamente 30.000 millones de dólares en infraestructura de transmisión entre 2026 y 2035, lo que exigirá multiplicar casi por cinco el nivel anual de inversión respecto al actual.
- El almacenamiento mediante baterías también desempeñará un papel cada vez más importante en el sistema eléctrico. BloombergNEF prevé que la capacidad de almacenamiento en baterías pase de ser prácticamente nula en la actualidad a 8 GW / 24 GWh para 2035, mejorando la flexibilidad de la red, facilitando la integración de las energías renovables y reduciendo las limitaciones en la generación eólica y solar.
- Turquía está utilizando cada vez más la política industrial para ampliar su papel en las cadenas mundiales de suministro de tecnologías limpias. Las subvenciones a la fabricación, los incentivos al consumo y los requisitos de contenido local están impulsando el desarrollo de industrias nacionales de energía limpia.
- El sector industrial turco afronta una presión creciente para reducir sus emisiones a medida que las regulaciones internacionales sobre carbono se vuelven más estrictas. El país es uno de los mercados más expuestos al Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (CBAM) de la Unión Europea, que previsiblemente influirá en la dinámica comercial de las exportaciones intensivas en carbono. Como respuesta, Turquía está acelerando la descarbonización de la industria pesada y lanzará un mercado nacional de carbono en 2026, que contribuirá tanto a la reducción de emisiones como a la competitividad de sus exportaciones.
- A pesar del fuerte impulso en múltiples sectores, la financiación sigue siendo uno de los principales obstáculos para acelerar la transición energética del país. La volatilidad de la moneda y la elevada inflación han complicado las decisiones de inversión y aumentado los costes de financiación de los proyectos de energía limpia.
- El mercado de vehículos eléctricos de Turquía ha crecido rápidamente, convirtiendo al país en el cuarto mayor mercado de vehículos eléctricos de Europa, Oriente Medio y África en 2025. El aumento de las inversiones en fabricación, junto con incentivos fiscales y subvenciones a la compra, está mejorando la asequibilidad y favoreciendo una adopción más amplia de los vehículos eléctricos.
No hay comentarios







Deja tu comentario
Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Todos los campos son obligatorios