Los ministros de Economía y Finanzas de la eurozona (el Eurogrupo) analizarán este jueves el impacto económico de la situación en los mercados energéticos, marcada por el repunte de los precios de gas y electricidad a raíz de las perturbaciones en el Estrecho de Ormuz, y su respuesta a la misma.
Lo harán durante un encuentro en Luxemburgo en formato inclusivo, es decir, junto al resto de socios de la Unión Europea, en un contexto de aumento de la inflación, hasta el 3,8% en la eurozona en septiembre, motivado por la subida de precios de la energía, que fue del 18,8% interanual el mes pasado.
Entre febrero y agosto de este año, los precios mayoristas de la electricidad en la UE subieron un 22,8% y los del gas un 88,4% debido al conflicto entre Estados Unidos e Irán, según la patronal Eurelectric, y no se prevé que se moderen hasta 2027.
"Si bien estamos en una posición sin duda más sólida que la de 2022, tenemos que seguir trabajando en la electrificación y en el despliegue de renovables, en el desarrollo de redes y en lograr una mayor seguridad energética, reduciendo la exposición de la economía europea a futuros shocks externos", apuntan fuentes del Ministerio de Economía español de cara a un debate que ya se ha convertido en recurrente en el Eurogrupo.
Los precios de la energía en la UE
España apuesta por que esa respuesta a largo plazo se combine con medidas a corto plazo para proteger a los consumidores y empresas más vulnerables, aunque el mensaje que salió de la última reunión del Eurogrupo, en septiembre en Dublín, fue una llamada a la cautela a la hora de adoptar ayudas.
El comisario europeo de Economía, Valdis Dombrovskis, advirtió de que, en particular aquellos países con elevados ratios de deuda pública, deben adoptar políticas fiscales "prudentes", ceñirse a los objetivos pactados con Bruselas en sus respectivas sendas de ajuste fiscal, y "dosificar cuidadosamente" la flexibilidad que la Comisión permite para el gasto en energía.
En este contexto, se prevé que los ministros aborden la reciente petición de Italia de ampliar ese margen de flexibilidad, así como la sugerencia de varios países, incluida España, de adoptar un impuesto europeo sobre los beneficios extraordinarios de las compañías energéticas para reforzar la recaudación, aunque este último tema se tratará oficialmente en la reunión que tendrán los Veintisiete el viernes (Ecofin).
A la hora de evaluar la propuesta de Roma, un punto clave para los ministros será el riesgo de "perder credibilidad" al cambiar repetidamente las reglas fiscales, anticipa un alto funcionario europeo.









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