Hidrógeno

El mercado europeo del hidrógeno sigue siendo selectivo y con la incertidumbre de la demanda como principal barrera para la inversión

Según Westwood, 2026 traerá señales clave en materia de políticas y financiación del hidrógeno tanto en la UE como en el Reino Unido

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En 2026, se espera que el mercado europeo del hidrógeno afronte barreras estructurales similares a las que han frenado su desarrollo en los últimos años. El mercado sigue siendo selectivo, con la incertidumbre en torno a la demanda (offtake) como principal limitación para la inversión y una disponibilidad muy limitada de demanda bancable más allá de un reducido número de proyectos industriales ancla.

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La claridad regulatoria continúa siendo incompleta, debido a la aplicación tardía y desigual de la RED III, a interpretaciones todavía cambiantes del concepto de RFNBO y a las implicaciones aún inciertas del Acto Delegado de Hidrógeno Bajo en Carbono de la UE. Los esquemas de financiación siguen sosteniendo el impulso del sector, aunque con calendarios y criterios que no siempre están plenamente alineados, lo que da lugar a una cartera de proyectos selectiva de cara a 2026.

Como se subraya en el Hydrogen Retrospective de Westwood Global Energy Group, 2025 evidenció que el progreso del sector es desigual y no lineal. Continuaron las decisiones finales de inversión (FID), evolucionaron los marcos de financiación y avanzaron los proyectos, sentando las bases para un 2026 pragmático, selectivo y orientado a las oportunidades.

Qué esperar en 2026

Según Westwood, 2026 traerá señales clave en materia de políticas y financiación del hidrógeno tanto en la UE como en el Reino Unido.

En este contexto, la primera ola de hidrógeno electrolítico a gran escala en Europa podría materializarse en 2026, liderada por un número reducido de proyectos respaldados por los gobiernos.

Proyectos que se espera entren en operación en 2026Westwood Hydrogen

A finales de 2025, Europa contaba con 333 MW (LHV) de capacidad de hidrógeno electrolítico en operación. Otros 943 MW habían alcanzado la FID y apuntaban a su puesta en marcha en 2026, lo que elevaría la capacidad operativa hasta 1,28 GW: un aumento del 283 % y la primera vez que Europa superaría el umbral del gigavatio. 2026 es, por tanto, el año en el que los proyectos a gran escala deberían finalmente hacerse realidad.

Este salto será concentrado y liderado por la política pública. En torno al 82 % de las adiciones previstas para 2026 proceden de cinco proyectos, respaldados colectivamente por entre €2.000 y €2.100 millones en apoyo público. Aunque buena parte de esta financiación también impulsa una transformación industrial más amplia, pone de manifiesto que el primer escalado europeo dependerá de un pequeño número de proyectos emblemáticos, intensivos en capital y fuertemente subvencionados.

Qué nos dicen las FID de 2025

La actividad de FID en 2025 ofrece un contrapunto relevante frente a la escala que entrará en operación en 2026. Trece proyectos de producción de hidrógeno alcanzaron la decisión final de inversión, representando alrededor de 450 MW de capacidad de electrólisis. Solo dos superaron los 20 MW: el proyecto ELYgator de Air Liquide (200 MW) en los Países Bajos y el proyecto de Repsol en Cartagena (100 MW) en España. El resto se concentró en el rango de 5 a 20 MW, generalmente vinculados a demanda industrial local, movilidad o usos marítimos.

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El apoyo público fue clave en estas decisiones de inversión, con al menos nueve de los trece proyectos beneficiándose de subvenciones o ayudas estatales. Los proyectos que avanzaron estaban, además, integrados directamente con transporte, almacenamiento o consumo final, reduciendo el riesgo de offtake ante la falta de una infraestructura de hidrógeno madura.

Así, aunque se espera que 2026 marque la entrada en operación de los primeros proyectos a escala de gigavatio, la nueva inversión continúa siendo prudente y selectiva, priorizando proyectos con demanda asegurada y respaldo público.

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