José Luis Crespo (Plug Power): "La Península Ibérica será uno de los polos de producción de hidrógeno más baratos de Europa"
Entrevistamos al primer español al frente de una cotizada en el Nasdaq, que lidera la nueva etapa de Plug Power hacia la rentabilidad en 2028. Su estrategia prioriza los electrolizadores y la producción de hidrógeno, situando a España como un nodo estratégico clave. Crespo destaca que la agilidad regulatoria y los bajos costes renovables consolidarán la competitividad del sector
José Luis Crespo ha hecho historia corporativa esta semana al asumir el cargo de CEO de Plug Power (NASDAQ: PLUG), convirtiéndose en uno de los poquísimos directivos españoles al frente de una gran tecnológica cotizada en los Estados Unidos. Su nombramiento, efectivo desde el pasado lunes 2 de marzo, marca el inicio de una nueva etapa estratégica para el gigante del hidrógeno verde tras un plan de transición anunciado el pasado octubre. Crespo sustituye en el cargo a Andy Marsh, quien pasa a presidir la junta directiva, consolidando así el liderazgo de un ejecutivo que conoce las entrañas de la compañía mejor que nadie tras años de exitosa trayectoria interna.
Con más de 12 años en la firma, la carrera de Crespo es la crónica de un crecimiento exponencial. Desde su entrada en 2013, cuando la facturación apenas rozaba los 27 millones de dólares, el directivo ha sido el arquitecto comercial de una cartera que hoy supera los 8.000 millones de dólares en soluciones de hidrógeno, elevando los ingresos anuales por encima de los 700 millones en 2025. Bajo su mando, Plug ha sellado alianzas críticas con gigantes como Amazon, Walmart, Iberdrola o BMW, gestionando el despliegue de más de 74.000 sistemas de pilas de combustible y operando infraestructuras clave de producción en Georgia, Tennessee y Luisiana que suman una capacidad de 40 toneladas diarias.
En este nuevo ciclo, la compañía se enfrenta al reto de convertir su incuestionable dominio tecnológico en rentabilidad financiera absoluta. Tras una etapa de fuertes inversiones entre 2021 y 2023 destinadas a crear una capacidad de fabricación líder, con plantas en Rochester y Vista preparadas para absorber el repunte de la demanda sin necesidad de nueva inversión en caja, la estrategia se centra ahora en la ejecución de proyectos de mayor calidad. Con una hoja de ruta clara que prevé alcanzar un EBITDA positivo a finales de 2026 y la plena rentabilidad en 2028, Crespo lidera una organización que cuenta con liquidez suficiente para financiarse hasta que comience a generar caja en 2027, apoyándose en una "segunda ola" de inversión industrial donde España y el mercado europeo de combustibles juegan un papel protagonista.
Pregunta: Como el primer español en liderar una importante empresa tecnológica cotizada en los EEUU, ¿cuáles son sus prioridades estratégicas inmediatas para garantizar que Plug Power lidere la verdadera expansión global de la economía del hidrógeno?
Respuesta: Es un honor ser el CEO del líder en el mercado del hidrógeno. Mi prioridad inmediata es ejecutar nuestra estrategia y convertir el liderazgo tecnológico de Plug en un crecimiento sostenible y rentable. Esta estrategia pasa por concentrarnos en tres mercados: electrolizadores (donde tenemos a clientes como Iberdrola/BP y Galp), producción de hidrógeno y pilas de hidrógeno en carretillas para logística (con clientes como Amazon y BMW).
Con este enfoque nuestro objetivo es cumplir los objetivos financieros que ya hemos compartido con el mercado. Hemos empezado con llegar en el cuarto trimestre del 2025 a márgenes positivos y crecimiento del 13% en el 2025. Ahora nos concentraremos en alcanzar un EBITDA positivo a finales de 2026 para seguir con un resultado operativo positivo en 2027 y la plena rentabilidad en 2028. Y como en el 2025, seguimos impulsando el crecimiento de la compañía.
En 2023, la empresa identificó a España como una de las ubicaciones preferentes para la fabricación de electrolizadores y pilas de combustible. ¿En qué punto se encuentra ese proyecto hoy? ¿Ha cambiado el cronograma?
España sigue siendo uno de los mercados más atractivos de Europa para la fabricación de electrólizadores y nuestro compromiso con el país no ha cambiado. Es cierto que el desarrollo del mercado ha avanzado algo más lento de lo que se preveía, y por eso nuestros calendarios de fabricación se han ajustado, pero seguimos convencidos de que España y Europa son mercados en los que queremos estar presentes. Plug lleva 15 años presente en Europa, antes de que yo entrara en la empresa.
Hoy contamos con más de 200 empleados entre España, Francia y los Países Bajos. Fabricamos sistemas en Europa y estamos evaluando cuidadosamente distintas opciones para ampliar la fabricación en España. Nuestro enfoque es muy claro: estar e invertir donde está el negocio. Y en este momento, el mercado de electrólisis tiene muchas oportunidades en Europa. Europa está dando señales de que quiere avanzar hacia una mayor localización industrial y nosotros lo tomamos muy en serio. Siempre hemos trabajado dentro del marco europeo y nuestra trayectoria de 15 años sobre el terreno e invirtiendo en Europa lo demuestra.
Centro operativo de Plug Power en Rochester, NY
Tras el lanzamiento de la primera planta en Navarra, ¿qué papel jugará el mercado español en la capacidad total de producción europea de Plug Power?
España ha estado en nuestro radar y hemos creído en España desde el principio y por ello en el 2021 creamos una joint venture con Acciona Energía. El hecho de que el proyecto de Navarra haya obtenido más de 2,5 €/kg en la última subasta de hidrógeno confirma que esa apuesta era acertada y el desarrollo del proyecto avanza de forma positiva. Más allá de Navarra, ya hemos desplegado un electrólizador de 25 MW con Iberdrola y BP en España que comisionaremos en breve, y en un proyecto de 100 MW con Galp Energía en Portugal. Se trata de despliegues relevantes y reales que ya están instalados junto a grandes compañías energéticas.
La Península Ibérica cuenta con los recursos renovables necesarios para convertirse en uno de los polos de producción de hidrógeno verde de menor coste en Europa. España captará una parte importante de ese mercado, y con los proyectos de Iberdrola/BP y Galp y nuestra propia apuesta por la producción en Navarra estamos demostrando que somos el socio tecnológico de referencia en electrólisis.
Afirmó que se necesitan "más electrones" y una mayor agilidad regulatoria. ¿Cómo evalúa el estado actual del hidrógeno verde en España en comparación con el resto de Europa?
Europa está avanzando con una clara determinación en el desarrollo del hidrógeno verde, impulsada por marcos regulatorios, especialmente en transporte e industria, que están generando una demanda real. En ese contexto, España destaca especialmente. La combinación de abundantes recursos renovables de bajo coste y una fuerte demanda industrial de descarbonización le otorga una ventaja estructural frente a otros países europeos. Además, el respaldo político a través de la hoja de ruta del hidrógeno de España y los mecanismos de financiación de la UE refuerzan esa posición.
En Europa, el principal cuello de botella rara vez es la tecnología o la financiación, sino la velocidad administrativa. La implementación de RED III será decisiva: si los procesos de permisos y los marcos de certificación avanzan al ritmo que requiere el mercado, España tiene todo lo necesario para convertirse en uno de los principales centros de producción de hidrógeno verde de Europa y del mundo. Tenemos una oportunidad que no debemos dejar pasar.
¿Cuál es su perspectiva para los precios del hidrógeno en los próximos dos años y qué hito tecnológico marcará el punto de inflexión para su adopción masiva?
Alcanzar precios competitivos para el hidrógeno verde depende de tres factores principales: En primer lugar, el coste de la electricidad. Es la variable dominante, y precisamente por eso España es tan relevante para Europa. En segundo lugar, la eficiencia de los electrólizadores: producir más hidrógeno por megavatio hora es una palanca directa para reducir costes, y estamos trabajando activamente para mejorar esa eficiencia. Y en tercer lugar, la reducción de los costes de capital, no solo del electrólizador en sí, sino del diseño y construcción de las plantas en su conjunto. La forma en que se diseña el sistema de electrólisis y qué elementos se incluyen dentro del alcance del proyecto pueden reducir de forma significativa el coste total de una planta. Nosotros estamos trabajando en estos tres factores de manera simultánea.
Somos el único fabricante de electrolizadores que usa su propia tecnología para producir hidrógeno en nuestra planta en Georgia y en un futuro cercano en Navarra y aplicamos lo que hemos aprendido en nuestras plantas para ayudar a nuestros clientes. Cuando confluyan renovables de bajo coste, electrólisis de alta eficiencia y diseños de planta optimizados a escala industrial, ese será el verdadero punto de inflexión. Y es precisamente hacia ahí donde Plug está avanzando.
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