El barril de petróleo Brent, la referencia en Europa, superará los 100 dólares si la tensión en Oriente Medio por la guerra en Irán aumenta y se produce un bloqueo prolongado del estrecho de Ormuz, no obstante, "por el momento" los expertos confían en no llegar a ese extremo.
A pesar de la muerte del Líder Supremo, el ayatolá Alí Jamenei, en Irán no se ha producido un cambio de régimen al estilo de Venezuela, por lo que la gran pregunta sigue siendo quién será nombrado sucesor porque con otro dirigente de línea dura aumentaría la probabilidad de que el conflicto se alargue.
Los precios del petróleo seguirán siendo un indicador clave de cómo valoran los mercados la situación.
En ese supuesto, el mecanismo de transmisión de los precios del petróleo hacia la inflación estadounidense sería más moderado en comparación con conflictos previos en el Golfo y el impacto en precios sería más intenso para Europa y Asia, dada su dependencia del crudo marítimo procedente de Oriente Medio.
Del conflicto geopolítico al shock energético
Todo se complicaría en un escenario de escalada progresiva del conflicto, sin colapso del régimen iraní y en el que la república islámica lanzaría misiles de mayor envergadura contra Catar, Baréin y Emiratos Árabes Unidos y en el que instalaciones energéticas del Golfo o petroleros se convertirían en objetivos.
El petróleo se movería en un rango de 90 a 110 dólares, impulsado principalmente por el Brent y los costes de seguros para el transporte marítimo en el Golfo se dispararían.
Incluso en este contexto, añaden desde Fidelity, el mercado petrolero de Estados Unidos previsiblemente permanecería relativamente más anclado que los índices internacionales.
El tercer escenario, por el momento el menos probable, es el de un cierre prolongado del Estrecho de Ormuz para poner a prueba la supervivencia del régimen iraní, como un intento de desmantelar la estructura de mando del país.






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