El precio del petróleo Brent, de referencia en Europa, subía cerca de un 1% a las 8.05 horas de este lunes y se movía en el entorno de los 110 dólares por barril, frente a los 72 dólares en los que cotizaba antes del ataque sobre Irán por parte de Estados Unidos e Israel.
Por su parte, el barril de crudo West Texas Intermediate (WTI), de referencia en Estados Unidos, se encarecía un 0,1% y se situaba en los 111 dólares por barril.
La subida del precio del petróleo se produce después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, haya dado un nuevo ultimátum a Irán para que reabra el Estrecho de Ormuz, que conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y el mar Arábigo y que supone una ruta comercial estratégica por la que circula en torno a una quinta parte del petróleo y el gas mundial.
En concreto, Trump ha concretado este domingo que el plazo dado a Irán para que llegue a un acuerdo y reabra el Estrecho de Ormuz finaliza a las 20.00 horas del martes en horario de la costa Este estadounidense, las 3.30 horas del miércoles en Irán y las 2.00 horas en la España peninsular. Es la cuarta fecha dada por el mandatario estadounidense desde el 21 de enero.
Este nuevo plazo de Trump, el cuarto que lanza desde el pasado 21 de marzo, se produce después de los exabruptos lanzados por el mandatario estadounidense durante la jornada de ayer y las amenazas de bombardeos contra centrales eléctricas y puentes cuando se agote éste.
"El martes que viene será el Día de las Plantas Energéticas y el Día de los Puentes, todo en uno", declaró Trump este domingo, antes de asegurar que no habrá "nada que se parezca" al ataque que va a desencadenar si Teherán no acepta su ultimátum.
Un aviso que Trump ha repetido en los términos más contundentes posibles: "Abrid el puto estrecho, locos cabrones, o vais a vivir en el infierno. Esperad y mirad. Alabado sea Alá", ha zanjado.
En respuesta a las amenazas de Trump, el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araqchi, ha advertido de que si Estados Unidos ataca finalmente las centrales eléctricas iraníes sería un crimen de guerra.
"Las amenazas de Estados Unidos de atacar las instalaciones de la rede de energía iraní son un claro reconocimiento de que van a cometer crímenes de guerra", ha afirmado Araqchi durante una conversación con su homólogo ruso, Sergei Lavrov, de la que ha informado el Ministerio de Exteriores iraní.
La circulación naviera en torno al estratégico estrecho de Ormuz ha sido uno de los puntos más calientes de la guerra. Irán ha implementado un cierre de facto de este paso marítimo, aunque el país centroasiático permite el tráfico a buques no alineados con sus enemigos.
Así, Irán avisó ayer de que el estrecho de Ormuz "jamás volverá a ser como era, especialmente para EEUU e Israel". Por su parte, el portavoz del principal centro de mando militar iraní --el Cuartel General Central del Sello de los Profetas-- ha asegurado que Irak no se verá afectado por las limitaciones impuestas por Teherán en el estrecho de Ormuz, subrayando que estas medidas están dirigidas exclusivamente contra países considerados hostiles.









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