El PSOE ha registrado en el Congreso una proposición no de ley que insta al Gobierno a poner en marcha un "instrumento de solidaridad temporal europeo" para que las empresas energéticas contribuyan, con los beneficios extraordinarios obtenidos durante la guerra en Irán, a aliviar la carga de consumidores y contribuyentes.
De prosperar, la iniciativa supondría recuperar el gravamen extraordinario que estuvo en vigor en España, con motivo de la guerra en Ucrania, durante 2023 y 2024 y que el Ejecutivo prorrogó un año más en un decreto ley que, sin embargo, fue derogado en el Congreso, en enero de 2025, con los votos del PP, Vox, UPN, Junts y PNV.
Los socialistas explican, en un comunicado, que su propuesta se apoya en la petición que los ministros de Economía y Finanzas de Alemania, Austria, Italia, Portugal y España dirigieron por carta el pasado 3 de abril al comisario europeo del Clima, Neutralidad Climática y Crecimiento Limpio, Wopke Hoekstra, al que solicitaron el desarrollo de un marco fiscal sólido europeo para gravar los beneficios extraordinarios de las empresas energéticas.
El impuesto a las energéticas
En su iniciativa señalan que esta propuesta "pretende que los costes para Europa de la reciente crisis provocada por la guerra ilegal de Estados Unidos e Israel contra Irán no recaigan exclusivamente sobre los consumidores y el erario público".
"Parece justo y razonable que, si las grandes compañías energéticas obtienen beneficios extraordinarios debido a la fuerte alza de precios de los combustibles fósiles, estas empresas contribuyan también de manera extraordinaria a paliar sus efectos", argumentan.
Recuerdan que este planteamiento no es nuevo, puesto que, tras la invasión rusa a Ucrania en 2022, la UE puso en marcha una contribución temporal de solidaridad, al igual que hizo el Gobierno de España con la ley que establecía gravámenes temporales sobre el sector energético y bancario.









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