Ningún comentario Eni disfrutó del mejor día para presentar su presentación estratégica 2026 a 2030, con una subida de casi el 4% en el precio de su acción, aupado por un precio del petróleo Brent que subía un 1,7%. El sector de la energía era uno de los pocos sectores en positivo en una sesión donde los mercados europeos retrocedían un 2%.
La petrolera presentó una estrategia muy parecida a la de sus competidores, pero con la comodidad de un negocio upstream con más visibilidad a largo plazo que sus competidores y, como elemento diferenciador respecto a sus competidores, la decisión de no reducir el crecimiento de sus actividades de renovables.
El 'upstream', como una moto
La petrolera italiana sorprendió con un nuevo objetivo de crecimiento de la producción en upstream de entre el 3% y el 4% anual hasta el 2030. Más sorprendente fue el desglose de este crecimiento: plano en líquidos y gas por tubería, mientras que todo el crecimiento viene de gas licuado, que se espera que se incremente un 11% anual durante el plan, en proyectos en Indonesia, Argentina, Mozambique y la combinación de actividades con Petronas, por nombrar algunos de los grandes hitos de su cartera.
El ratio de remplazo de reservas se ha fijado en un sorprendente 140%, comparado con el 121% del período entre el 2023 al 2025, que refleja todos los descubrimientos que ha anunciado en los últimos años. La petrolera pasaría de una vida media de reservas de 11 años a más de 20 años al final de la década. El consejero delegado Claudio Descalzi afirmó que "Eni nunca ha tenido una cartera de activos petroleros tan sólida y tan diversificada en su historia", y añadió que "el 90% de todos los proyectos en desarrollo en el mundo en estos momentos están participados por Eni".
Se comentó también que el impacto de la guerra de Irán "es mínimo" para el grupo, ya que la producción en la zona afectada por el conflicto es entre "2% y 3% de la producción total del grupo". El consejero delegado aseguró que en estos momentos Eni "no tiene buques en la zona".
Reduce inversiones netas, en línea con el resto del sector
La petrolera italiana prevé que las inversiones durante el período del plan promedien menos de €6 mil millones anuales, unos €2 mil millones menos que en el Plan 2025-2028, gracias a mayores desinversiones.
Incluyendo la contribución de las transacciones de cartera, las inversiones netas durante el período del plan disminuyen de €6 millones a unos €5 millones anuales. Eni prevé que en 2026 las inversiones asciendan a €7 millones, un 18 % menos que en 2025, o alrededor de €5 millones incluyendo el efecto de las desinversiones.
Cambia de estrategia en renovables, invitando a más socios financieros a financiar el crecimiento
Al contrario que sus competidores europeos, Eni no ha optado por un cambio en la asignación de capital a renovables. La petrolera ha optado por diluir más su participación en Plenitude, tras el anuncio de un plan para revisar la estructura accionarial y la desconsolidación de la filial. Actualmente, la filial está también participada por Ares con un 20% y EIP con un 10%. Eni anunció una ampliación de capital no proporcional, suscrita por los accionistas, por un importe de €1,5 millones. Esto les permite compartir el esfuerzo inversor en Plenitude y, además, conservar o aumentar el valor de la filial, con un plan de crecimiento más agresivo.
Con una capacidad instalada de 5,8 gigavatios a finales del 2025 se persigue alcanzar los 15 gigavatios en el 2030. Tras la integración de Acea Energia, Plenitude tiene previsto generar €1,3 mil millones de Ebitda en 2026 y además confirmó un objetivo de más de €2,5 mil millones para 2030, lo que supone un crecimiento del 18% anual entre el 2026 y el 2030.
La compra de Acea Energia ha dado un empuje a su negocio de comercialización, anteriormente muy dependiente de clientes en gas, y, de esta manera, pasa a superar los 11 millones de clientes, añadiendo clientes eléctricos, con un objetivo de alcanzar los 15 millones en el 2030.
Su política de retribución al accionista se ajusta a los nuevos niveles de precios del petróleo
Dado su sólido balance, el equipo directivo decidió elevar su objetivo de distribución de dividendos al 35-45% del flujo de caja operativo, desde el objetivo anterior de 35-40%. El dividendo propuesto para 2026 se fijó en €1,1 por acción, un aumento del 5% interanual, asumiendo un precio medio del Brent de $70 por barril. También anunció su intención de recomprar €1,5 mil millones en acciones durante el programa correspondiente al 2026.
Eni confirmó que, como en años anteriores, compartirá el aumento del flujo de caja operativo con sus accionistas. La petrolera destinará el 60% de los flujos de caja adicionales por encima del plan, hasta un máximo de $90 por barril, a una recompra adicional de acciones.
Además, la petrolera también está introduciendo un beneficio adicional para el accionista, consistente en un dividendo extraordinario, siempre que el precio promedio del Brent para el año supere los $90/barril, o los precios del gas o los márgenes de refinación superen en un 50% de su presupuesto.
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