España afronta el despegue de la eólica marina flotante con Asturias como punta de lanza industrial
La cadena de valor de la eólica marina se da cita en Madrid para retratar a España y a Asturias como candidatas a liderar esta nueva etapa: "Contamos con industria, talento, puertos y tecnología, pero es urgente la primera subasta para activar el mercado y la cadena de suministro"
España se prepara para dar el salto definitivo a la eólica marina y el norte peninsular reclama un papel protagonista. Esa fue la idea de fondo de la jornada "España ante la eólica offshore", celebrada este jueves en Madrid y organizada por la Oficina Económica y Comercial de Asturias, la Cámara de Comercio de Oviedo y la Fundación Asturiana de la Energía (FAEN).
Europa impulsa de forma prioritaria la eólica offshore para reforzar su autonomía energética, fortalecer su industria y avanzar en la descarbonización, y España parte de una posición privilegiada: una industria naval de primer nivel, empresas líderes en energía, puertos estratégicos y un extraordinario peso tecnológico fruto de las inversiones realizadas. La pregunta, que sobrevoló a lo largo de la mañana, ya no es si podemos liderar la eólica marina, sino cómo hacerlo.
Una oportunidad industrial y tecnológica de país
La primera mesa de debate, moderada por Oliverio Álvarez, socio responsable de Energía, Recursos e Industria de Deloitte, sirvió para dimensionar el salto de escala que ha dado el sector. Álvarez recordó que a principios de los noventa se puso en marcha el primer parque del mundo con apenas once turbinas de menos de un megavatio, mientras que hoy la industria maneja "máquinas treinta veces más grandes" y acumula más de 90 gigavatios instalados globalmente, el equivalente a unas noventa centrales nucleares en los mares.
Antonio Sánchez, director comercial de Navantia Seanergies, enfatizó que la eólica marina ha dejado de ser una simple opción para convertirse en una "necesidad". Sánchez destacó la posición de vanguardia del país al afirmar que "España es el país del mundo que más unidades flotantes ha puesto" y recalcó la experiencia acumulada en proyectos históricos como Wikinger en 2014, señalando que la cadena de suministro nacional mantiene capacidades únicas para fabricar desde pilotes y subestaciones hasta estructuras de celosía fijas que ya no se producen en el resto de Europa.
Por su parte, David Carrascosa, CEO de Saitec Offshore, explicó que la ausencia de plataforma continental en España obliga a apostar casi exclusivamente por la tecnología flotante, lo que añade retos financieros y de talento frente operar en el mar del Norte o el mar de China. No obstante, valoró positivamente las condiciones nacionales: "Nuestra climatología menos adversa ayuda a la construcción", indicó, añadiendo que cuando se habla de turbinas de 15 megavatios se está proyectando levantar estructuras del tamaño de la Torre Eiffel. Carrascosa aplaudió la competitividad de las cadenas de suministro de acero y hormigón en España, así como los 212 millones de euros de inversión pública en puertos, destacando que el país contará con calados de 20 metros a pie de muelle, superando las condiciones de competidores como el Reino Unido.
Desde la perspectiva inversora, Miguel Zorita, presidente y CEO de Zima Equity Investments, diferenció el negocio de generación eléctrica del de la cadena de suministro. Zorita advirtió que, tras las crisis de Ucrania e Irán y una serie de subastas fallidas en Europa por el desajuste de costes, el mercado exige cadenas estables. Pese a ello, celebró la reciente adjudicación de 20 gigavatios en Europa, de los cuales 1,2 corresponden a eólica flotante, y auguró una fuerte demanda a partir de 2028, instando al Gobierno de España a que "acelere las subastas de energía" para poder crear un mercado local.
Álvaro Platero, CEO de Astilleros Gondán, coincidió en la alta carga de innovación de los buques de apoyo offshore construidos en Asturias, que incorporan pasarelas finger automatizadas e investigaciones en hidrógeno, aunque lamentó que la excesiva burocracia de las subvenciones europeas desincentiva en ocasiones al tejido empresarial.
El ecosistema industrial y energético asturiano
La segunda mesa, moderada por Marta González Gil, responsable de Servicios de Eólica Marina de DNV, abordó las capacidades específicas de la cornisa cantábrica. González Gil contextualizó el debate señalando que el sector se está desarrollando de forma más pausada de lo esperado y que aún restan importantes retos técnicos por cubrir.
Carlos García, director general de la Fundación Asturiana de la Energía (FAEN), defendió que "desde el punto de vista industrial somos capaces de competir en cualquier mercado y ya lo estamos haciendo", citando la confluencia de astilleros, siderurgia, talento y puertos, aunque reiteró la necesidad de recibir una señal clara administrativa respecto a los calendarios de subastas.
En esta línea, Carlos Paniceres, presidente de la Cámara de Comercio de Oviedo, insistió en la necesidad de estar preparados: "Si los tiempos de la administración o la política no acompañan, se puede perder el tren de oportunidades económicas", argumentó, abogando por estrechar los lazos entre la ciencia y la industria para potenciar la innovación asturiana.
José Antonio Sicre, director de la Oficina Económica de la Presidencia del Principado, defendió la utilidad de la colaboración público-privada para respaldar a las empresas locales en sus momentos de gran inversión frente a marcos regulatorios internacionales más ágiles.
Finalmente, Juan Carlos Campo, viceconsejero de Industria del Gobierno de Asturias, ratificó el compromiso inequívoco de la comunidad autónoma con este vector de crecimiento. Campo alertó de que Occidente ha entrado en un escenario donde la energía eléctrica se ha vuelto un bien escaso debido a la intensa electrificación de la demanda, concluyendo que las nuevas infraestructuras portuarias y energéticas requieren de "pedagogía" social para integrarse eficazmente en la planificación territorial de los próximos años.
La eólica marina como tractora de inversión
La última sesión del encuentro estuvo moderada por Ramón Roca Salamero, director de El Periódico de la Energía, quien recordó cómo hace quince años la eólica marina en España parecía una quimera técnica insalvable. Calificó de "gran enhorabuena para el sector" el reciente anuncio de la ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, sobre la viabilidad de convocar de forma inminente la primera subasta de eólica marina flotante en las costas españolas.
Juan Virgilio Márquez, CEO de la Asociación Empresarial Eólica (AEE), recogió el testigo afirmando que "es urgente dar señales al sector claras de la creación de un mercado, y ese mercado se lanza con una subasta". Los promotores asumen riesgos si no disponen de proveedores competitivos y, a su juicio, los fabricantes no invertirán en ampliar sus plantas si no ven un volumen potencial definido a largo plazo. Recordó además que, a diferencia de la terrestre, "los mercados de eólica marina se crean por los gobiernos, que deciden cuánta, dónde y cuándo".
Manuel Fernández, director de Desarrollo para España de OW Ocean Winds, relató que su firma trabaja en la cimentación de este mercado desde 2019, coincidiendo en que la tecnología flotante ya es una realidad comercial apta para concursos inmediatos. No obstante, matizó que la subasta es una "carrera de relevos" que requiere exposición pública de borradores y órdenes ministeriales, por lo que urgió a iniciar el proceso normativo. Destacó, asimismo, la capacidad de resiliencia del sector europeo, que supo corregir y ajustar los plazos de remuneración y tarifas máximas tras los concursos fallidos de 2025.
Lucas Gómez Fontecha, director global de Servicios de Proyectos de Eólica Marina de Iberdrola, insistió en que para que la industria tome decisiones de inversión reales es vital abandonar el plano de los proyectos piloto e inaugurar la fase precomercial y comercial mediante subastas bien diseñadas. Atribuyó el retraso de las metas globales para 2030 a las dificultades gubernamentales para madurar todo el ecosistema y reclamó un calendario multianual estable. En última instancia, Javier Torrijos, director global de Ventas y Desarrollo de Negocio de Eólica Marina de Envision Energy, coincidió en el valor de la subasta como un hito indiscutible para otorgar visibilidad al sector y permitir a los proveedores anticipar las multimillonarias inversiones fabriles necesarias para asegurar la competitividad.
La visión institucional desde Asturias y el IDAE
El encuentro contó con un sólido respaldo político y de gestión estratégica a cargo de Adrián Barbón, presidente del Principado de Asturias, y Miguel Rodrigo, director general del IDAE, quienes fijaron la hoja de ruta institucional para el sector. Barbón enmarcó el momento actual en una fase de "resurgir de Asturias", asegurando que "la eólica marina forma parte central de este paisaje industrial que estamos construyendo" mediante herramientas como la nueva estrategia industrial y el Plan Estratégico Puerto de Avilés 2040.
Adrián Barbón, presidente del Principado de Asturias
Por su parte, Miguel Rodrigo aportó la dimensión financiera de la administración general, destacando que España se mantiene en la vanguardia europea y desgranando potentes líneas de inversión pública directa orientadas a blindar la cadena de valor nativa. Entre ellas, destacó los 212 millones de euros del programa Porteo Elmar para adecuar cinco puertos estratégicos, incluyendo Gijón y A Coruña-Ferrol, los 162 millones de Renoval 2 y los 147 millones de REMMarinas Demos para plataformas de ensayo.
Ambos representantes coincidieron con el sentir de las mesas empresariales al señalar que el compromiso del ministerio para lanzar la primera subasta flotante este año es el espaldarazo definitivo que el sector necesita para activar el mercado.
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