España y Portugal captaron 211,2 millones de euros de inversión en tecnologías limpias durante el segundo trimestre de 2026, repartidos en ocho operaciones, una cifra que, pese a situarse por debajo del récord de 322,7 millones registrado entre enero y marzo, supera la media trimestral de 2025 y confirma que la península ibérica mantiene un sólido atractivo para el capital destinado a la transición energética. Sin embargo, el reto ya no es tanto atraer inversión como convertir ese flujo de financiación en proyectos industriales, nuevas infraestructuras y capacidad productiva que refuercen la competitividad de ambos países.
Esa es la principal conclusión del informe del segundo trimestre elaborado por Cleantech for Iberia, que destaca cómo la inversión privada y el apoyo público comienzan a converger para impulsar la electrificación, el almacenamiento energético, las redes eléctricas y la reindustrialización. Aunque el volumen de inversión se moderó respecto al trimestre anterior, los 211,2 millones movilizados entre abril y junio se sitúan por encima de la media trimestral de 192,2 millones alcanzada en 2025, lo que refleja que el mercado mantiene un nivel de actividad superior al del pasado año.
Sectores de recursos y gestión medioambiental
La mayor parte de la financiación se concentró en los sectores de recursos y gestión medioambiental, que captaron 113,7 millones de euros, y de materiales y productos químicos, con 84,8 millones. Entre las operaciones más relevantes del trimestre figuran la ronda de 113,7 millones de euros de Xoople para desarrollar su plataforma de inteligencia geoespacial basada en inteligencia artificial, los 74,4 millones obtenidos por Theker para sus robots industriales, los 10,4 millones captados por Wenegry para su tecnología de valorización de residuos y biomasa y los 8 millones logrados por H2Site para sus soluciones de producción de hidrógeno mediante membranas de paladio.
El informe también pone el foco en el cambio de fase que vive el apoyo público a las tecnologías limpias. Tras varios años centrados en el diseño de programas de ayudas, España comienza a trasladar esos planes a inversiones concretas. En este contexto, el vehículo público-privado España Crece, dotado con 13.300 millones de euros para movilizar hasta 120.000 millones de inversión, ya ha empezado a desplegar recursos. Solo durante el segundo trimestre se asignaron 670 millones de euros del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia a proyectos de almacenamiento hidroeléctrico, adaptación de puertos para la eólica marina, cadenas de valor industriales, infraestructura de recarga para el vehículo eléctrico y energías renovables.
Para Cleantech for Iberia, el siguiente paso pasa por consolidar un modelo de financiación que acompañe a las empresas innovadoras durante todas las etapas de su desarrollo, especialmente en los proyectos pioneros que ya han demostrado su viabilidad tecnológica, pero todavía necesitan capital para dar el salto a escala comercial.
Redes eléctricas y almacenamiento como piezas clave
El estudio señala además que las redes eléctricas y el almacenamiento se han convertido en dos de las piezas clave para aprovechar el potencial renovable de la península. Portugal ha aprobado un paquete de inversiones superior a 4.000 millones de euros para reforzar la resiliencia de su red eléctrica tras el apagón del año pasado, al que se suma una convocatoria de 180 millones destinada al almacenamiento mediante baterías. En paralelo, España ha iniciado la eliminación progresiva del impuesto del 7% sobre la generación eléctrica, que desaparecerá por completo en 2028, una medida que, según el informe, mejorará la competitividad de la industria y favorecerá nuevas inversiones en renovables y almacenamiento.
La integración energética entre ambos países también dio un paso adelante con la entrada en funcionamiento de la nueva interconexión eléctrica de 400 kV entre Pontevedra y Viana do Castelo. La infraestructura, que ha supuesto una inversión conjunta de 140 millones de euros, incorpora 1.000 MW adicionales de capacidad de intercambio entre España y Portugal y facilitará una mayor integración de generación renovable. No obstante, Cleantech for Iberia recuerda que la asignatura pendiente sigue siendo el refuerzo de las interconexiones con Francia, después de que las conversaciones mantenidas este trimestre no lograran desbloquear nuevos proyectos.
El informe concluye que España y Portugal cuentan con condiciones privilegiadas para convertirse en uno de los grandes polos europeos de tecnologías limpias gracias a su abundancia de recursos renovables, su creciente ecosistema industrial y el interés que despiertan entre los inversores. Sin embargo, advierte de que ese potencial solo se materializará si se acelera la ejecución de los proyectos, se agilizan los procesos administrativos, se aporta mayor estabilidad regulatoria y se facilita la financiación de las tecnologías más innovadoras. A ello se suma la necesidad de impulsar el almacenamiento energético de larga duración, considerado un elemento estratégico para que la elevada producción renovable de la península pueda traducirse en una ventaja competitiva para la industria europea.
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