El [gas natural](gas natural) TTF cerró este viernes con una bajada del 3,16 % en los mercados europeos, hasta los 79,864 euros el megavatio hora (MWh), e intenta alejarse de la zona de máximos que alcanzó la víspera.
A las 17:30 horas, el gas TTF de los Países Bajos lograba bajar de los 80 euros, una cota que había superado el jueves, cuando cerró por encima de los 82 euros por el recrudecimiento del conflicto en Oriente Medio. En la madrugada del viernes llegó a los 82,956 euros, su nivel más alto desde enero de 2023.
La caída de este viernes va en línea con la del petróleo, pero el gas TTF sigue en la zona de máximos de aquel enero, cuando llegó a los 88 euros. Con este descenso se corta una racha de cinco sesiones seguidas al alza, y en lo que va de año el precio acumula una subida de más del 180 %.
Ni siquiera el retroceso de hoy impide que la semana se salde con fuertes ganancias. El contrato de octubre había cerrado el viernes pasado en 71,95 euros/MWh, así que el balance semanal se acerca al 11 %.
Detrás de esta escalada están, sobre todo, los problemas en el suministro de gas natural licuado (GNL) procedente del golfo Pérsico y el riesgo que la tensión militar supone para la navegación por el estrecho de Ormuz, por donde pasa en torno a una quinta parte del comercio mundial de GNL. Los petroleros siguen cruzando el estrecho, aunque en menor número, pero el tráfico de metaneros ha sufrido mayores interrupciones.
Si estos problemas se alargan, Europa podría tener que competir con más fuerza con Asia por los cargamentos alternativos. Los compradores asiáticos suelen estar dispuestos a pagar más, lo que aumenta el riesgo de que los buques de GNL con destino flexible acaben en sus puertos y no en los europeos.
A esto se suma que las reservas de gas de la Unión Europea están por debajo de lo habitual para estas fechas. Según Gas Infrastructure Europe, los almacenamientos de la UE están al 67,6 % de su capacidad, frente al 79,9 % de hace un año.
La Comisión Europea mantiene que, por ahora, no hay un riesgo inmediato para la seguridad de suministro de cara al invierno. Aun así, los analistas prevén que la presión sobre los precios aumente en los próximos meses, cuando suba la demanda de calefacción y crezca la competencia internacional por el GNL.
Deja tu comentario
Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Todos los campos son obligatorios