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Francia y Alemania pactan un nuevo debilitamiento de la eliminación progresiva de los motores de combustión en la UE

A cambio del respaldo francés en materia de automoción, Alemania apoyará las demandas de Francia para establecer estrictas normas de “Comprar europeo” que favorezcan los productos fabricados en la UE

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Francia y Alemania han acordado impulsar un nuevo debilitamiento de la eliminación progresiva de los vehículos nuevos con motor de combustión prevista por la Unión Europea (UE), un pacto que podría poner fin al bloqueo que mantienen desde hace meses varios Estados miembros, según informaron el diario económico Handelsblatt y el periódico Frankfurter Allgemeine Zeitung.

A cambio del respaldo francés en materia de automoción, Alemania apoyará las demandas de Francia para establecer estrictas normas de "Comprar europeo" que favorezcan los productos fabricados en la UE en las subvenciones y licitaciones públicas, según Handelsblatt, que cita a tres fuentes no identificadas.

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Friedrich Merz ha explicado que tocará examinar "en detalle" las "extensas" propuestas de la Comisión y que espera que estas no generen "un aumento de la burocracia".

Tregua al bloqueo mutuo

Según estas informaciones, el canciller alemán Friedrich Merz y el presidente francés Emmanuel Macron tienen previsto presentar el acuerdo antes de que los líderes de la UE se reúnan en Bruselas el 15 de octubre. Hasta ahora, ambos Gobiernos se habían bloqueado mutuamente. Alemania defendía unas normas más flexibles para los fabricantes de automóviles, pero rechazaba los requisitos de "Comprar europeo", mientras que Francia mantenía la posición contraria.

Francia y otros seis países —Suecia, España, Dinamarca, Luxemburgo, Países Bajos y Portugal— habían formado una minoría de bloqueo entre los Estados miembros contra cualquier flexibilización de las normas que fuera más allá de lo planteado por la Comisión Europea. Por ello, el cambio de posición de Francia permitiría previsiblemente alcanzar la mayoría necesaria, según las informaciones publicadas.

A finales del año pasado, tras las presiones de Alemania, Italia y los fabricantes de automóviles, la Comisión Europea ya había propuesto suavizar la prohibición de facto de vender vehículos nuevos con motor de combustión a partir de 2035. En concreto, planteó reducir del 100 % al 90 % el objetivo de reducción de las emisiones de CO₂ de los vehículos nuevos respecto a los niveles de 2021.

La propuesta permitiría a los fabricantes seguir comercializando después de 2035 vehículos híbridos enchufables, modelos con extensor de autonomía y automóviles convencionales, siempre que compensen las emisiones restantes mediante el uso de acero de bajas emisiones producido en la UE, así como de combustibles sintéticos (e-fuels) o biocombustibles.

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Los casos fueron presentados por la asociación ambientalista DUH.

Más vehículos con motor de combustión

Diplomáticos de la UE declararon a Handelsblatt que el acuerdo franco-alemán iría aún más lejos que la propuesta de la Comisión. Ambos países reclaman ahora una reducción adicional de diez puntos porcentuales, hasta el 80 %, sin necesidad de aplicar medidas de compensación adicionales, según el diario. De este modo, los fabricantes podrían vender un número considerablemente mayor de vehículos con motor de combustión que el permitido por la propuesta actualmente sobre la mesa.

Merz y Macron también habrían acordado suavizar aún más el objetivo intermedio de reducción de las emisiones de las flotas previsto para 2030. En lugar del periodo de tres años —de 2030 a 2032— planteado por la Comisión, los fabricantes dispondrían de cinco años para alcanzar una reducción del 55 % respecto a los niveles de 2021. Fuentes del sector citadas por el periódico aseguran que esta medida permitiría a los fabricantes evitar fuertes multas.

La prohibición prevista para 2035 fue acordada en 2023 con el objetivo de reducir las persistentemente elevadas emisiones del sector del transporte, mientras la UE avanza hacia su meta de alcanzar la neutralidad climática en 2050. Sin embargo, Alemania, sede de fabricantes como Volkswagen, BMW y Mercedes-Benz, ha presionado intensamente para obtener una mayor flexibilidad. Berlín argumenta que sus fabricantes necesitan más tiempo para adaptarse, debido a las dificultades que afrontan frente a la competencia china y a los aranceles estadounidenses.

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El grupo ecologista especializado en transporte limpio Transport & Environment (T&E) ha advertido de que incluso la propuesta de la Comisión reduciría hasta aproximadamente el 85 % la cuota de vehículos eléctricos de batería entre las ventas de coches nuevos en 2035. Además, las emisiones de CO₂ de los automóviles entre 2025 y 2050 serían alrededor de un 10 % superiores a las que se producirían bajo las normas actualmente vigentes.

 

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