Irán ha condicionado la reapertura del estrecho de Ormuz al cumplimiento por parte de Estados Unidos de una lista de exigencias que incluye el levantamiento del bloqueo naval, el fin de las sanciones, la retirada de tropas y el pago de reparaciones de guerra, según informó este sábado la agencia iraní IRNA.
El jefe del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Mohammad Bagher Zolghadr, detalló las condiciones difundidas por medios estatales, entre ellas que Washington cese "para siempre" sus ataques en Irán, Líbano, Palestina, Yemen e Irak; retire sus fuerzas navales y aéreas del entorno iraní; libere los activos congelados del país; y ponga fin a las sanciones económicas. La lista también exige el pago de compensaciones por los daños causados durante el conflicto.
Estas condiciones, que la administración de Donald Trump difícilmente aceptará, complican las conversaciones que Irán mantiene con Omán y que hasta ahora se consideraban encaminadas hacia la reapertura del estrecho, y con ella, una posible relajación de los precios energéticos globales.
El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, había declarado el sábado al medio afín a la Guardia Revolucionaria Tasnim que las negociaciones con Omán se encontraban "muy cerca" de un acuerdo, aunque advirtió que la reapertura de Ormuz dependerá también de que Estados Unidos cumpla sus condiciones y compense la que Teherán considera una violación del acuerdo alcanzado con Washington en junio. Por su parte, la Guardia Revolucionaria iraní señaló que la reapertura del estrecho "no tiene nada que ver" con las negociaciones entre Irán y Omán, y sostuvo que "el enemigo se verá obligado a aceptar las condiciones de Irán" para reabrir la vía marítima.
Trump y el secretario de Estado, Marco Rubio, han reclamado en el pasado la reapertura completa y sin condiciones del estrecho, además de la eliminación total del programa nuclear iraní, y han rechazado los intentos de Teherán de cobrar tasas de tránsito o ejercer un control unilateral sobre la vía.
El origen de la crisis se remonta a febrero, cuando Irán respondió a los ataques aéreos de Estados Unidos e Israel cerrando de facto el estrecho de Ormuz, paralizando el tráfico marítimo por este corredor energético estratégico y atacando ocasionalmente a los buques que intentaban sortear el bloqueo. Desde entonces, los precios energéticos mundiales se han mantenido volátiles, y el precio medio de la gasolina en Estados Unidos ha subido a 4,02 dólares el galón, frente a los 3,16 dólares de hace un año. Ambos países firmaron en junio un memorando de alto el fuego temporal, pero las negociaciones se rompieron poco después por desacuerdos sobre el control marítimo y las tasas de tránsito.
A ello se suma que informes recientes apuntan a que el conflicto militar con Irán ha tensionado significativamente las reservas de munición estadounidenses, un factor que habría condicionado las decisiones militares sobre futuros ataques. Trump ha desestimado estas informaciones en sus redes sociales, asegurando que Estados Unidos dispone de "cantidades masivas" de munición y advirtiendo que perseguirá y encarcelará a los funcionarios que filtren "declaraciones traidoras" sobre el estado de los arsenales.
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