Petróleo & Gas

La congestión en la red europea de gas sigue bajando tras la crisis energética por la guerra en Ucrania

Según ACER, las congestiones contractuales derivadas de primas en las subastas de capacidad descendieron hasta 15 casos en 2024 y 14 en 2025, prácticamente la mitad de las detectadas dos años antes

Ningún comentario

La congestión en las infraestructuras gasistas de la Unión Europea continuó reduciéndose durante 2024 y 2025, reflejando la adaptación progresiva del mercado energético europeo al nuevo escenario surgido tras la crisis energética de 2022 y 2023. Así lo concluye la Agencia de la Unión Europea para la Cooperación de los Reguladores de la Energía (ACER), que constata una mejora de las condiciones de mercado, una mayor flexibilidad en los flujos de gas y una disminución significativa de los cuellos de botella en las interconexiones transfronterizas.

Según el informe, el número de puntos de interconexión identificados como congestionados se situó en 23 durante 2024 y en 24 durante 2025, cifras inferiores a las registradas en 2023. Las congestiones contractuales derivadas de primas en las subastas de capacidad descendieron hasta 15 casos en 2024 y 14 en 2025, prácticamente la mitad de las detectadas dos años antes. La agencia considera que esta evolución evidencia una relajación de las restricciones de capacidad y una consolidación del equilibrio alcanzado por el mercado europeo del gas.

La mejora se produce tras una profunda transformación del sistema energético europeo iniciada con la reducción de los suministros rusos. La crisis de 2022 y 2023 obligó a la Unión Europea a diversificar sus fuentes de abastecimiento, incrementar las importaciones de gas natural licuado (GNL), reducir la demanda y reorganizar los flujos transfronterizos. Como resultado, la participación del GNL en las importaciones europeas pasó del 23% en 2021 al 49% en 2025, mientras que la cuota del gas ruso por gasoducto se desplomó del 40% al 6%.

Consumo en descenso

Paralelamente, el consumo de gas en la Unión Europea descendió de más de 400.000 millones de metros cúbicos anuales antes de la crisis a alrededor de 340.000 millones en 2025. Esta reducción de la demanda, combinada con la ampliación de infraestructuras gasistas y nuevas terminales de GNL, ha permitido aliviar los problemas de congestión que afectaron a la red europea durante los años más críticos.

Las compañías de petróleo y gas persiguen objetivos en energías renovables, pero las inversiones seguirán siendo cautelosas
Los marcos regulatorios regionales y las realidades financieras están generando resultados divergentes para las compañías de petróleo y gas que invierten en energías renovables.

ACER señala que el mercado ha alcanzado un nuevo equilibrio caracterizado por una mayor convergencia de precios entre los principales centros de negociación europeos y una volatilidad más contenida que durante la crisis, aunque todavía superior a los niveles previos a 2022. No obstante, la agencia advierte de que la dependencia creciente del mercado global de GNL mantiene a Europa expuesta a perturbaciones externas. Como ejemplo cita el reciente cierre del estrecho de Ormuz, que volvió a provocar tensiones en los precios energéticos internacionales.

La reconfiguración de los flujos de gas continúa transformando el mapa energético europeo. Cerca del 40% de los puntos de interconexión han cambiado de dirección respecto a la situación previa a la crisis. Tras el fin del tránsito de gas ruso a través de Ucrania desde enero de 2025, los suministros se han redirigido progresivamente hacia Europa Central y Oriental, obligando a adaptar la red a nuevas rutas comerciales y logísticas.

Rutas de oeste a este

A pesar de la mejora general, ACER advierte de que persisten focos de congestión en corredores estratégicos. Los principales problemas se concentran en rutas de transporte de oeste a este y en determinados puntos del sudeste europeo, donde el aumento de la demanda, incluida la necesidad de suministrar mayores volúmenes de gas a Ucrania, está elevando la presión sobre algunas interconexiones. La agencia destaca que ciertos puntos con tarifas relativamente más bajas atraen una mayor contratación de capacidad y presentan una mayor probabilidad de congestión.

Del gas a la libertad energética: el papel del metano hoy
Reducir el metano es un paso concreto hacia esa soberanía, que nos permite contaminar menos mientras seguimos avanzando hacia un sistema energético que no dependa de los vaivenes geopolíticos.

El informe también revela que los ingresos obtenidos por los operadores de sistemas de transporte a causa de la congestión se estabilizaron durante 2024 y 2025 en torno a los 140 millones de euros anuales. Aunque esta cifra está muy lejos de los niveles extraordinarios alcanzados durante la crisis energética de 2022, cuando superaron los 3.700 millones de euros, sigue siendo significativamente superior a la registrada antes de la crisis. Los mayores ingresos por congestión se concentraron en operadores de Europa oriental.

Capacidad

En cuanto a las medidas regulatorias para aliviar la saturación de las infraestructuras, más del 90% de la capacidad liberada procedió de mecanismos de sobrecontratación y devolución voluntaria de capacidad. Durante los dos últimos años, la devolución de capacidad superó por primera vez a la sobrecontratación como principal herramienta de gestión de congestiones, mientras que los mecanismos obligatorios de “úselo o piérdalo” tuvieron un papel mucho más reducido.

ACER concluye que la evolución observada durante 2024 y 2025 confirma la capacidad de adaptación del mercado europeo del gas al nuevo contexto geopolítico y energético. Sin embargo, considera necesario mantener la coordinación entre operadores de redes, mejorar la información sobre el uso de las infraestructuras, aplicar de forma rigurosa la normativa comunitaria y evaluar cuidadosamente futuras inversiones para resolver los cuellos de botella aún existentes sin comprometer los objetivos climáticos ni generar activos infrautilizados.

La agencia subraya que, aunque la congestión contractual sigue disminuyendo y el sistema muestra una mayor resiliencia que durante la crisis, determinados corredores estratégicos hacia Europa Central y Sudoriental continúan requiriendo vigilancia para garantizar la seguridad del suministro energético del continente.

Noticias relacionadas

No hay comentarios

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Todos los campos son obligatorios

Este sitio web está protegido por reCAPTCHA y la Política de privacidad y Términos de servicio de Google aplican.