El auge de las energías renovables en España está encontrando su límite en un obstáculo inesperado: la falta de demanda. Aunque el país continúa batiendo récords en potencia instalada, especialmente en energía solar fotovoltaica, la electricidad generada a partir de fuentes limpias no encuentra suficiente consumo que la absorba. El resultado, según el último Estudio del Impacto Macroeconómico de las Energías Renovables en España 2024 de APPA Renovables, es una ralentización del sector que podría comprometer los objetivos de descarbonización fijados para 2030.
En 2024, la demanda eléctrica total fue de 248,8 TWh, apenas un 0,9% más que el año anterior. Si se incluye el autoconsumo, el crecimiento se eleva al 3,1%, pero sigue lejos de lo necesario para cumplir con el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC). La electrificación del transporte y la conversión de industrias intensivas en energía fósil avanzan con lentitud, mientras que la adopción de bombas de calor y el desarrollo del vehículo eléctrico no despegan.
“Hay cierta ralentización del sector. Las compañías siguen instalando potencia, pero los ingresos son menores y el apetito inversor se está enfriando. En términos de energía, vamos mal: estamos produciendo menos porque no nos cabe en el sistema. Es una catástrofe para el sector” resume el problema con crudeza, José María González Moya, director general de APPA Renovables.
Desperdicio de energía
El estudio advierte que, pese a que en 2024 se desperdició ya más del 8% de la energía renovable generada —principalmente eólica y solar—, la tendencia es preocupante: “En lo que llevamos de 2025, el porcentaje de vertido asciende al 17%”, lamenta González Moya. Esa sobreproducción no consumida refleja un desequilibrio entre oferta y demanda que amenaza la rentabilidad de las plantas y la estabilidad del sistema eléctrico.
Paradójicamente, mientras España presume de ser “el país de las renovables”, el gas natural volvió a ser en los primeros meses de 2025 la principal fuente de generación eléctrica. “El problema no es de almacenamiento, porque el almacenamiento no genera demanda; simplemente la traslada”, explica González Moya. “Lo que falta es consumo eléctrico, es decir, avanzar en la electrificación de la economía. Sin demanda, las renovables no sirven de nada” agrega.








galan
05/11/2025