Bioenergía

El biometano despega en España: la inyección en la red crece un 29% frente al 12% de la UE

El volumen pasó de 305 GWh en 2023-2024 a 394 GWh en 2024-2025

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El biometano ha dejado de ser una promesa incipiente para convertirse en una realidad en expansión en España. La inyección de este gas renovable en la red nacional creció un 29% en el último ciclo anual, muy por encima del 12% de incremento medio registrado en la Unión Europea. El dato, recogido en el informe de 2026 de ENTSOG sobre las inyecciones anuales de gas renovable en las redes de gas, confirma un cambio de ritmo en el sistema energético español: el volumen pasó de 305 GWh en 2023-2024 a 394 GWh en 2024-2025.

El avance sitúa a España en una posición destacada dentro de un mercado comunitario que ya alcanza los 43,2 TWh anuales de producción de biometano y que, bajo la hoja de ruta del plan REPowerEU, aspira a llegar a 35 bcm en 2030. Aunque el volumen absoluto español aún es modesto en comparación con los grandes productores europeos, el dinamismo porcentual refleja un punto de inflexión en la estrategia energética nacional.

Una red de 96.000 kilómetros como ventaja competitiva

La clave del despegue español no reside únicamente en la capacidad de generación, sino en la infraestructura disponible. La red de distribución de gas supera los 96.000 kilómetros y abastece a más de 20 millones de personas en alrededor de 1.800 municipios.

El biometano —químicamente equivalente al gas natural— puede circular por estas conducciones sin necesidad de modificar calderas domésticas, hornos industriales o centrales de ciclo combinado. Esta compatibilidad inmediata convierte a la red gasista en un activo estratégico para avanzar hacia la neutralidad climática sin exigir inversiones masivas en los equipos finales de consumo.

Actualmente, el gas natural y su versión renovable cubren el 25% del consumo de energía primaria en España. Además de su uso térmico en hogares e industrias, actúan como respaldo esencial del sistema eléctrico en momentos de baja producción eólica o solar. En picos invernales, la demanda residencial y comercial puede multiplicarse hasta por 17 respecto al verano, un estrés que la red ha demostrado ser capaz de absorber con fiabilidad.

Economía circular y vertebración territorial

El desarrollo del biometano está estrechamente ligado al aprovechamiento de residuos agroganaderos y urbanos. Entre el 80% y el 90% de la actividad agrícola y ganadera española se sitúa en áreas con acceso o proximidad directa a la red gasista, lo que facilita la implantación de nuevas plantas.

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A pesar del fuerte crecimiento de la capacidad de producción en Europa, el futuro del sector depende, según Wood Mackenzie, de incentivos sólidos del lado de la demanda que permitan sostener precios superiores a los del gas natural.

Comunidades como Castilla y León, Andalucía o Castilla-La Mancha concentran un elevado potencial de producción por disponibilidad de materia prima. En conjunto, más de un centenar de proyectos se encuentran en distintas fases de tramitación o construcción, impulsados principalmente por inversión privada.

Este modelo no solo reduce emisiones de metano difuso y sustituye importaciones de combustibles fósiles, sino que también genera actividad económica en el entorno rural, diversificando ingresos y reforzando la cohesión territorial.

De red unidireccional a plataforma inteligente

El crecimiento de la generación distribuida obliga a transformar el sistema gasista tradicional. La red española evoluciona hacia un modelo bidireccional mediante la instalación de estaciones de flujo inverso que permiten recoger el biometano producido en zonas rurales y transportarlo hacia grandes centros de consumo o puntos de almacenamiento.

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La digitalización juega un papel central: sensores de presión, cromatógrafos y sistemas de telemetría en tiempo real garantizan la calidad del gas y la trazabilidad de los volúmenes inyectados. El sistema pasa así de depender de unos pocos puntos de entrada internacionales a integrar cientos de puntos de producción descentralizada.

Retos regulatorios en un mercado en expansión

Pese al liderazgo en crecimiento porcentual, el sector identifica obstáculos normativos que podrían ralentizar su despliegue. En varios países europeos existen mecanismos de apoyo para sufragar los costes de conexión a la red, mientras que en España estos recaen mayoritariamente sobre el promotor.

La armonización regulatoria y la creación de señales económicas estables serán determinantes para atraer inversión y escalar el mercado hasta niveles equiparables a los de Francia o Alemania.

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