El consumo de carburantes en Francia registró una caída del 14% entre el 1 y el 20 de mayo respecto al mismo periodo del año anterior debido al encarecimiento energético derivado de la guerra en Oriente Medio, ha anunciado el ministro francés de Economía, Roland Lescure, que defendió dar ayudas a los más "vulnerables" y no generalizadas.
"La economía francesa se adapta", afirmó el ministro en una entrevista radiofónica en Sud Radio, al destacar que los franceses están reduciendo desplazamientos, recurriendo más al teletrabajo y compartiendo vehículos por el alza de precios en gasolina y diésel.
La caída del consumo se aceleró respecto a abril, cuando el descenso había sido del 11%, según cifras oficiales citadas por Lescure, quien reiteró que Francia no presenta riesgo de desabastecimiento de carburante de cara al verano.
"Tenemos gasolina, gasóleo y queroseno. No hay un problema de suministro, sino de precios", recalcó al día siguiente de que el gobierno francés anunciase un nuevo paquete de ayudas de hasta 1.200 millones de euros para apoyar a los sectores más afectados por la subida de los combustibles, como taxistas, pescadores, agricultores, personal sanitario a domicilio y empresas de construcción.
El precio del carburante en Francia
Sin embargo, el Gobierno del Sébastian Lecornu descartó una reducción generalizada de impuestos sobre los carburantes. Lescure defendió que el Ejecutivo francés prefiere concentrar las ayudas en los colectivos "más vulnerables" en lugar de subvencionar el precio en surtidor para todos los consumidores, como España.
La diferencia de enfoque entre ambos países está generando movimientos transfronterizos de conductores franceses que cruzan la frontera para repostar en estaciones de servicio españolas, donde los precios son más bajos gracias a las ayudas estatales.
"Si el gobierno español quiere subvencionar a los conductores franceses que viven cerca de la frontera, mejor para ellos", declaró Lescure, al señalar que Madrid está destinando "miles de millones de euros" a contener los precios energéticos pese a registrar una inflación superior a la francesa, que está en el 2,2%, mientras que la española ronda actualmente el 3,5%, dijo.
Según los últimos datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística de España (INE), la inflación anual en España se situó en el 3,2% en abril de 2026. La inflación subyacente (sin alimentos frescos ni energía) fue del 2,8% y el IPCA (índice armonizado usado en la UE para comparar países) alcanzó el 3,5%.







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