La cartera de proyectos de centros de datos de Estados Unidos incorporó 54 gigavatios (GW) de nueva capacidad en el segundo trimestre de 2026, un 29 % más que en el mismo periodo del año anterior, según un nuevo análisis de Wood Mackenzie.
La cartera total de proyectos de centros de datos anunciados en el país supera ya los 430 GW, de los cuales aproximadamente el 59 % se encuentra en fase activa de desarrollo. Los proyectos en construcción suman cerca de 80 GW, frente a los 44 GW registrados al cierre del primer trimestre, según el informe US Data Center Pipeline Q3 de Wood Mackenzie.
Esta actividad se produce en un contexto de creciente escrutinio público y oposición local a los centros de datos. Desde enero de 2026, legisladores estatales y locales han impulsado más de 400 moratorias que afectan a este tipo de instalaciones, con repercusiones sobre el 18 % de los emplazamientos analizados, que representan más de 100 GW de capacidad prevista.
“Los últimos datos muestran que los proyectos avanzan de forma sostenida desde las primeras fases de desarrollo hacia los procesos de autorización y construcción”, señaló Caitlin Connelly, analista sénior de Wood Mackenzie. “Sin embargo, la disponibilidad de energía y la oposición local seguirán siendo factores clave que limitarán el ritmo de expansión a corto plazo”.
El desarrollo se concentra tanto geográficamente como entre los promotores
El desarrollo de nuevos centros de datos se concentra en determinadas regiones, con los mercados de PJM y ERCOT representando conjuntamente cerca de la mitad de toda la capacidad en fase de desarrollo.
PJM ha superado a ERCOT en capacidad total en desarrollo, tras incorporar por sí solo alrededor de 20 GW de nuevos proyectos a la fase activa durante el primer semestre de 2026. ERCOT, por su parte, presenta una cartera aparentemente más madura: más del 40 % de su capacidad en desarrollo ya se encuentra en construcción.
Los cinco principales promotores concentran una cuarta parte tanto de la capacidad prevista como de la que está en fase de desarrollo. La cartera está dominada por un grupo relativamente reducido de grandes operadores con amplia capacidad técnica y financiera.
La concentración es aún más acusada en términos de inversión: el gasto de capital (capex) previsto y comunicado públicamente supera los 2,3 billones de dólares en el conjunto de Estados Unidos.
Los compromisos de las compañías eléctricas se estancan
Los compromisos de suministro eléctrico de alta fiabilidad se mantuvieron estables en torno a los 300 GW en el segundo trimestre de 2026. Esta evolución responde, en parte, a que varias compañías eléctricas revisaron a la baja sus carteras declaradas para excluir proyectos de carácter especulativo.
Dentro de ese volumen, la capacidad respaldada por acuerdos firmados de suministro eléctrico o de construcción aumentó hasta los 201 GW. Esta cifra apunta a que los proyectos están pasando de fases avanzadas de negociación a compromisos contractuales formalizados.
PJM sigue siendo la región más expuesta al riesgo de suministro. Según las proyecciones de Wood Mackenzie para el periodo hasta 2036, la oferta eléctrica disponible, una vez ajustada por el riesgo, no sería suficiente para cubrir los compromisos de demanda considerados de alta fiabilidad por el mercado.
La oposición local se consolida como una limitación estructural
De las 400 moratorias a centros de datos registradas en 42 estados, la medida individual de mayor impacto es la suspensión, anunciada en septiembre de 2026, de nuevas autorizaciones para centros de datos en Texas, acompañada de una auditoría de la cartera de proyectos existente. Esta decisión pone bajo revisión más de 60 GW de proyectos previstos incluidos en el seguimiento de Wood Mackenzie.
Aunque la actividad regulatoria se ha intensificado —entre 2023 y 2025 solo se registraron 45 medidas de este tipo—, la situación es más matizada de lo que podría parecer. El 92 % de las moratorias se centra en las autorizaciones relativas al uso del suelo o la calificación urbanística, y su duración media oscila entre seis y doce meses.
Es probable que la oposición local siga aumentando, pero las moratorias actuales sugieren que los legisladores buscan ganar tiempo para desarrollar marcos regulatorios más sólidos, en lugar de avanzar hacia prohibiciones absolutas”, concluyó Connelly.
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