La tecnología solar de perovskita ha alcanzado una eficiencia récord del 23,5% en un dispositivo de gran superficie, un avance que acerca esta alternativa fotovoltaica a la fabricación industrial. Investigadores de la Universidad de Nueva Gales del Sur (UNSW), en Australia, en colaboración con la empresa UtmoLight, han conseguido este resultado en un submódulo de 30 × 30 centímetros, con una superficie útil de 676 centímetros cuadrados.
La eficiencia obtenida, certificada y medida una vez estabilizado el rendimiento del dispositivo, supera en 0,6 puntos porcentuales la marca anterior. El resultado es relevante porque uno de los principales retos de la perovskita consiste en mantener su capacidad para generar electricidad a medida que aumenta el tamaño de las células solares. Hasta ahora, muchos de los mejores resultados de esta tecnología se han conseguido en dispositivos de laboratorio de apenas un centímetro cuadrado.
El equipo, dirigido por Xiaojing Hao, profesora de la Escuela de Ingeniería Fotovoltaica y de Energías Renovables de la UNSW, ha trabajado en el desarrollo de materiales y métodos de fabricación que permitan trasladar los avances del laboratorio a dispositivos de mayor tamaño sin perder rendimiento.
"No se trata únicamente de establecer otro récord de eficiencia, sino de desarrollar materiales y diseños que sigan funcionando cuando se trasladan de las células de laboratorio a superficies relevantes para la industria", ha explicado Hao.
Una alternativa para mejorar la eficiencia solar
La perovskita es uno de los materiales que más interés despierta para el desarrollo de nuevas generaciones de paneles solares. Su capacidad para convertir la luz en electricidad y la posibilidad de fabricarla mediante procesos potencialmente menos costosos la convierten en una alternativa prometedora al silicio, el material predominante en la industria fotovoltaica.
Una de sus aplicaciones más interesantes es la fabricación de células solares en tándem, que combinan una capa de perovskita con otra de silicio. Ambos materiales aprovechan distintas partes de la luz solar, por lo que pueden trabajar conjuntamente para producir más electricidad a partir de la misma superficie.
Esta combinación podría permitir aumentar la producción de los paneles sin necesidad de incrementar proporcionalmente su tamaño. Sin embargo, todavía existen obstáculos que dificultan la comercialización generalizada de la perovskita, especialmente su durabilidad y la capacidad de fabricar dispositivos de gran superficie con resultados uniformes y reproducibles.
El material puede deteriorarse con la exposición prolongada a la humedad, el calor y la luz solar. Por eso, además de mejorar su eficiencia, los investigadores deben conseguir que mantenga sus propiedades durante largos periodos de funcionamiento y que pueda fabricarse de forma fiable a escala industrial.
Menos capas para facilitar la fabricación
Una de las particularidades del nuevo desarrollo es que los investigadores han conseguido prescindir de una capa de óxido de níquel que se utiliza habitualmente en determinadas células solares de perovskita para facilitar el movimiento de las cargas eléctricas dentro del dispositivo.
Aunque esta capa cumple una función importante, puede reaccionar con la perovskita y contribuir a su deterioro. Además, incorporarla requiere una etapa adicional en el proceso de fabricación.








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