El nuevo plan francés para compensar el tirón del precio de los carburantes por la guerra en Oriente Medio a algunos de los sectores más afectados tendrá un coste de 180 millones de euros en mayo, después de los 150 millones de abril.
Las cifras las comunicó el titular de Hacienda, David Amiel, que en la conferencia de prensa al término del Consejo de Ministros puntualizó que el Gobierno adapta el dispositivo a la evolución de la situación "semana tras semana".
Amiel también confirmó que de los 6.000 millones de euros que el Ejecutivo estima que es el costo de las consecuencias de ese conflicto por el momento para las arcas públicas, 3.600 millones corresponden al incremento de los gastos de financiación de la deuda pública.
Sobre todo, insistió en que una vez que se ha hecho la evaluación de esos costos, hay que encontrar ahorros de otros 6.000 millones de euros por una cuestión de "rigor presupuestario".
Francia y las ayudas a los carburantes
Añadió que a partir de ahora van a empezar las discusiones para determinar en qué partidas se podría recortar el gasto. De momento, lo que se sabe es que 4.000 millones vendrán del gasto de la administración del Estado y 2.000 millones de la Seguridad Social.









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