La capacidad de potencia instalada de las baterías domésticas conectadas a la principal red eléctrica de Australia ha alcanzado un hito sin precedentes: ya supera a la de las baterías de gran escala conectadas a la red, al menos en términos de potencia, aunque no todavía en capacidad total de almacenamiento.
Las baterías domésticas ya superan en potencia a las de gran escala tras el auge de las ayudas públicas y transforman el mercado australiano
Según Modo Energy, el extraordinario crecimiento de las instalaciones residenciales, ha elevado la potencia instalada desde unos 1,4 GW hasta 7,8 GW al cierre de junio

Un programa federal exitoso
Según la firma de análisis Modo Energy, el extraordinario crecimiento de las instalaciones residenciales, impulsado por el exitoso programa federal Cheaper Home Batteries, ha elevado la potencia instalada desde unos 1,4 gigavatios (GW) hasta 7,8 GW al cierre de junio.
Esta cifra rebasa ya los 7,7 GW de potencia de las baterías de gran escala, afirma Modo Energy. Tal y como vienen señalando diversos informes del operador del sistema eléctrico y de los organismos reguladores, este fenómeno está teniendo un impacto significativo tanto en la configuración de la red como en la reducción de los precios mayoristas de la electricidad.
"A medida que un mayor número de baterías domésticas se cargan durante las horas de máxima producción solar y descargan energía al caer la tarde, están modificando el perfil de la demanda operativa", señala Modo Energy. "Esto las convierte en un elemento cada vez más relevante para reducir los diferenciales de precios, junto con las baterías de gran escala."
Aunque el ritmo de nuevas instalaciones parece haberse moderado desde la modificación del diseño de las ayudas, que entró en vigor en mayo, Modo Energy destaca que el mercado sigue creciendo a un ritmo cuatro veces superior al registrado antes de la puesta en marcha del programa de subvenciones.
Doblar la capacidad antes de 2030
La consultora prevé además que la capacidad de las baterías domésticas vuelva a duplicarse antes de que finalice la década, hasta alcanzar 15,8 GW de potencia y 32,9 gigavatios hora (GWh) de capacidad de almacenamiento.
Según sus previsiones, esta expansión tendrá consecuencias relevantes tanto para la operativa de las baterías de gran escala como para la evolución de los diferenciales de precios en el principal mercado eléctrico australiano.
De hecho, el Australian Energy Market Operator (AEMO) ya apuntó en su último informe trimestral Quarterly Energy Dynamics que la incorporación tanto de baterías domésticas como de sistemas de almacenamiento a gran escala durante el último año ha contribuido a suavizar la curva de precios tanto en el National Electricity Market (NEM) —la principal red eléctrica del país— como en el Wholesale Electricity Market (WEM) de Australia Occidental.
Los analistas de Modo Energy subrayan que las baterías domésticas no participan directamente en el mercado eléctrico mediante ofertas de compra o venta de energía, sino que modifican el perfil de consumo de los hogares. Aun así, este cambio resulta suficiente para comprimir los diferenciales de precios, un efecto que se suma al provocado por el despliegue masivo de baterías de gran escala y por otras medidas de desplazamiento de la demanda.
No hay comentarios







Deja tu comentario
Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Todos los campos son obligatorios