Un nuevo estudio del Institute for Energy Economics and Financial Analysis (IEEFA) revela que, entre los 47 mayores bancos europeos, los bonos verdes en circulación representan, de media, menos del 1% de sus activos. Esto ocurre pese a que la mayoría de las entidades ya cuenta con marcos específicos para la emisión de bonos verdes.
Los bancos europeos no logran aprovechar el potencial de los bonos verdes
Entre los 47 mayores bancos de Europa, los bonos verdes en circulación representan, de media, menos del 1% de sus activos, según IEEFA

“La emisión de bonos verdes sigue siendo demasiado pequeña como para modificar de forma significativa la asignación de activos de los bancos europeos. Estos programas están lastrados por la financiación habitual que los bancos siguen destinando a activos con altas emisiones y por una cartera limitada de proyectos verdes”, afirma Kevin Leung, autor del informe y analista de finanzas sostenibles del IEEFA.
Los bancos europeos destinan además solo una parte minoritaria de los fondos obtenidos mediante bonos verdes a las actividades que contribuyen de forma más directa a la descarbonización, la seguridad energética y la resiliencia industrial.
Renovables y edificios, una proporción desigual
Aunque las energías renovables reciben apenas alrededor del 20% de los fondos asignados por los bancos europeos a través de sus bonos verdes, representan el 90% de las emisiones evitadas que estos instrumentos han permitido generar, según los datos comunicados.
En contraste, los edificios verdes reciben alrededor del 70% de los fondos asignados, pero solo contribuyen al 3% de las emisiones evitadas declaradas.

“Esta composición de las asignaciones no responde de manera adecuada a las necesidades de Europa en materia de transición energética limpia y resiliencia”, señala Leung. “Por ello, unos programas de bonos verdes más creíbles deberían alinear activamente la financiación con un conjunto suficientemente representativo de activos esenciales para la transición y con una baja exposición al riesgo climático”.
Los bancos ya representan una parte importante del mercado de bonos verdes. Sin embargo, el IEEFA considera que existe un amplio margen para que este mercado crezca, ya que muchas entidades disponen de un gran volumen de activos elegibles que todavía no han destinado a bonos verdes. Además, estos instrumentos representan solo una pequeña proporción de la financiación de mercado de los bancos.
Una integración más explícita de la financiación verde
El informe recomienda que las entidades integren de manera más explícita la financiación verde en sus objetivos de finanzas sostenibles, sus planes de transición y sus sistemas de gestión de riesgos. Esto reforzaría el papel de este tipo de financiación a la hora de canalizar capital hacia las prioridades europeas de transición energética y resiliencia.
“Liberar todo el valor de los bonos verdes bancarios es especialmente importante debido al papel que desempeñan los bancos en la financiación de la economía real”, afirma Leung.
“Los bancos europeos tienen la oportunidad de pasar de emitir bonos verdes como una práctica consolidada del mercado a utilizarlos como un instrumento estratégico para financiar los activos que Europa necesita para avanzar en sus objetivos climáticos y de seguridad energética”, concluye.
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