La gasolina y el diésel acumulan subidas del 30,7% y del 34,4%, respectivamente, desde el inicio de la guerra de Irán el pasado 28 de febrero, según la OCU, que reclama más medidas y de tipo estructural, así como una "estrecha vigilancia" de la evolución de los precios.
En concreto, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) calcula que, entre el 28 de febrero y el 28 de septiembre, el precio medio de la gasolina ha pasado de 1,48 euros por litro a 1,935 euros, lo que supone un incremento acumulado del 30,7%, y que el diésel ha aumentado desde 1,437 euros hasta 1,931 euros por litro, lo que representa una subida del 34,4%.
Esto sucede a pesar de las medidas aplicadas por el Gobierno --una rebaja aproximada de 24 céntimos por litro y una reducción cercana a los seis céntimos para la gasolina--, cuya "utilidad" para amortiguar el impacto inmediato de la crisis reconoce la OCU.
Sin embargo, "el actual marco inflacionario obliga a avanzar hacia nuevas estrategias estructurales, sobre todo teniendo en cuenta que es poco probable que los precios vuelvan a los valores del año pasado", afirma este jueves en un comunicado.
Las ayudas a los carburantes
Por ello, considera "necesarias medidas adicionales", como ayudas directas a los hogares --teniendo en cuenta el nivel de renta y el peso del gasto en carburantes en el presupuesto familiar--, reforzar el transporte público, potenciar la movilidad compartida e impulsar puntos de recarga ultrarrápida para vehículos eléctricos, así como vigilar que las bajadas de las cotizaciones de los carburantes "se trasladen igual de rápido que las subidas".







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