Los operadores de los sistemas eléctricos europeos, agrupados en Entso-e, reclaman a la Unión Europea un refuerzo del marco de seguridad de las infraestructuras eléctricas críticas, con especial atención a las interconexiones transfronterizas y a las redes offshore. La asociación considera que la creciente interconexión del sistema eléctrico europeo exige reforzar la cooperación entre países y establecer mecanismos comunes para proteger las infraestructuras y recuperar rápidamente su funcionamiento ante posibles incidentes.
Entso-e ha trasladado su posición en plena revisión de las iniciativas europeas sobre seguridad energética y destaca la necesidad de abordar esta cuestión desde una perspectiva integral que combine la seguridad del suministro, la protección física de las instalaciones y la ciberseguridad. La organización considera que el marco europeo debe reforzarse mediante una simplificación inteligente de las reglas y medidas específicas allí donde existan riesgos críticos.
Entre las prioridades planteadas figura la creación de una evaluación de riesgos de seguridad eléctrica armonizada e integrada a escala europea. El objetivo es que los operadores y las autoridades puedan compartir una visión común de las amenazas y priorizar las medidas de protección atendiendo al impacto sobre el conjunto del sistema eléctrico, y no únicamente a las fronteras administrativas de cada Estado miembro.
La asociación también reclama establecer estándares mínimos europeos para la protección de los activos críticos de las redes. Estas exigencias deberían abarcar la preparación operativa, las medidas de protección física, la redundancia de las instalaciones, la disponibilidad de capacidad de reserva y unos protocolos coordinados para la restauración del sistema. Entso-e plantea además que sea la propia organización la que desarrolle las directrices correspondientes.
Uno de los principales retos identificados por los operadores es precisamente la coordinación entre los gestores de las redes y las autoridades nacionales. Entso-e considera necesario delimitar con claridad quién debe asumir las responsabilidades en ámbitos como la vigilancia y detección de amenazas físicas e híbridas, la definición y declaración de una situación de crisis, las medidas coordinadas de reducción de carga y las actuaciones de mitigación y recuperación. La organización se ofrece a proponer una estructura de cooperación entre los operadores de sistemas de transporte y las autoridades nacionales para reforzar la protección de las infraestructuras y la planificación de su recuperación.
Especial atención a las infraestructuras offshore
La protección de las infraestructuras eléctricas marítimas ocupa un lugar destacado en la propuesta. Entso-e pide establecer marcos regionales offshore que permitan formalizar y reforzar la cooperación transfronteriza para proteger y recuperar las infraestructuras críticas situadas en el mar.
Estos mecanismos deberían mejorar la detección de amenazas, garantizar unas comunicaciones seguras y resilientes y reforzar las capacidades de respuesta. Los operadores reclaman además que la Unión Europea armonice y endurezca las consecuencias penales por interferencias con infraestructuras marítimas críticas, con el objetivo de evitar que las diferencias entre las legislaciones nacionales puedan ser aprovechadas para atacar o poner en riesgo estas instalaciones.
La capacidad para reparar y recuperar rápidamente estas infraestructuras es otro de los puntos de preocupación. Entso-e advierte de que las operaciones de recuperación dependen con frecuencia de un número limitado de proveedores especializados, en muchos casos los propios fabricantes originales de los equipos. Esta concentración puede generar cuellos de botella y retrasar la recuperación del servicio cuando se produce un incidente.
Para reducir estos riesgos, la organización propone facilitar el despliegue rápido de recursos entre países durante situaciones de emergencia. Entre las medidas planteadas figura permitir que las autoridades que hayan contratado mediante procedimientos públicos determinados equipos eléctricos, componentes de red o servicios especializados puedan revenderlos o intercambiarlos con otras administraciones. También propone que puedan transferirse derechos de ejecución de contratos, de forma que una autoridad pueda permitir a otra realizar pedidos directamente bajo contratos marco ya existentes, sin tener que iniciar un nuevo procedimiento de contratación, siempre sujeto a los requisitos nacionales que correspondan.
Proteger la información sensible de las redes
Los operadores europeos reclaman asimismo revisar las obligaciones de transparencia cuando la publicación de determinados datos pueda comprometer la seguridad de las infraestructuras. Entso-e considera necesario establecer excepciones más claras para la información considerada sensible desde el punto de vista de la seguridad.
La organización pone como ejemplo la información relativa a la ubicación y configuración de los centros de control y determinados datos geoespaciales detallados que puedan quedar expuestos a través de obligaciones de información. La cuestión adquiere especial relevancia para los futuros proyectos de redes financiados por la Unión Europea en el marco de la revisión del Reglamento TEN-E.
El refuerzo de la seguridad, además, debería contar con financiación específica. Entso-e defiende que las medidas destinadas a proteger las redes sean reconocidas como costes esenciales del sistema dentro de los marcos tarifarios nacionales. Al mismo tiempo, reclama que los instrumentos financieros europeos incorporen explícitamente la protección de las redes entre las actuaciones susceptibles de recibir apoyo.
Entre los mecanismos citados por la organización figuran el futuro Cable Infrastructure Fund, el Mecanismo Conectar Europa para Energía (CEF-E) y futuros instrumentos comunitarios como el Competitiveness Fund. La asociación considera que estos fondos deben contribuir a financiar las mejoras necesarias para elevar la seguridad de las redes eléctricas europeas.
La posición de Entso-e llega mientras Bruselas prepara nuevas iniciativas vinculadas a la seguridad energética, entre ellas la revisión del Security Framework, la Submarine Cable Security Toolbox, el próximo paquete sobre drones y el European Grids Package. La organización también cita la futura lista de proyectos europeos de defensa de interés común como parte de este nuevo escenario regulatorio.
Para los operadores, el desafío consiste en adaptar la protección de las redes a un sistema eléctrico cada vez más interconectado y dependiente de infraestructuras críticas transfronterizas. Su propuesta busca que la respuesta ante amenazas deje de estar limitada por las fronteras nacionales y que la protección, especialmente de las conexiones internacionales y de las infraestructuras offshore, se integre en una estrategia común europea.
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