El Consejo de Gobierno ha aprobado como inversiones de interés autonómico seis proyectos de plantas de biogás y biometano en seis municipios aragoneses con una inversión conjunta superior a los 130 millones de euros, una previsión de más de 400 empleos entre las fases de construcción y operación y un enfoque centrado en la economía circular y la producción de energías renovables.
El Ejecutivo autonómico ha declarado de interés autonómico los proyectos promovidos por Biogás Power para la construcción de tres plantas de valorización y generación de biogás en Lupiñén (Hoya de Huesca), Agón (Campo de Borja) y Bujaraloz (Monegros).
La inversión proyectada para estas instalaciones asciende a 70,4 millones de euros.
En materia de empleo, la empresa promotora ha estimado la creación de 210 puestos de trabajo directos y 60 indirectos durante la fase de construcción, así como 45 empleos directos y 60 indirectos en la fase de operación.
El plazo de ejecución se ha fijado en 24 meses desde la obtención de las licencias y autorizaciones necesarias.
El biogás y el biometano
El proceso productivo se ha basado en la generación de biogás mediante digestión anaerobia a partir del tratamiento de subproductos orgánicos, con una posterior depuración para la obtención de biometano.
Los sustratos empleados procederán de residuos orgánicos de origen ganadero, agrícola y agroalimentario.
Los productos finales serán biometano y digestato, una enmienda orgánica destinada a su comercialización para uso agrícola como fuente de nutrientes.
Cada planta contará con áreas de recepción y preparación de materias primas, unidades de digestión y producción de biogás, sistemas de purificación y zonas de separación de fracciones sólida y líquida del digestato.
Las instalaciones incluirán infraestructuras auxiliares como accesos a las plantas, tendido eléctrico para su abastecimiento energético y ramales de conexión a gasoductos para la inyección del biometano a la red existente.
Proyectos de Ric Energy
Además, se han declarado de interés autonómico tres proyectos de gestión de residuos no peligrosos y producción de biometano promovidos por Ric Energy en San Esteban de Litera (La Litera), Calanda (Bajo Aragón) y Caspe (Bajo Aragón-Caspe) con una inversión prevista que sumará en conjunto 61,6 millones de euros.
La previsión de empleo se sitúa entre 95 y 125 puestos de trabajo durante la fase de construcción, a los que se suman 47 empleos en la fase de operación y entre 47 y 60 vinculados a la logística, con un total estimado de hasta 232 puestos de trabajo.
El objetivo de estas instalaciones es la producción de biometano a partir del tratamiento de residuos orgánicos, con posibilidad de inyección a la red general de gas.
El promotor ha calculado un periodo de desarrollo y construcción de hasta 44 meses, con una producción conjunta equivalente a 153.000 megavatios hora anuales y una reducción de más de 90.000 toneladas de CO2 al año.
Cada proyecto incluye una nave de recepción y tratamiento de residuos orgánicos biodegradables y la correspondiente planta de producción de gas renovable, cuyos productos serán el biometano y el líquido digerido. Los tres ayuntamientos implicados han informado favorablemente los proyectos en sus respectivos términos municipales.
Sector en auge
En la rueda de prensa posterior a la reunión del Gobierno, la vicepresidenta, Mar Vaquero, ha señalado que las plantas de biogás “son proyectos de un sector que en estos momentos está en auge” y que están vinculados “con la economía circular y con la sostenibilidad”.
Preguntada por el impacto y olores que generan estas plantas, Vaquero ha asegurado que el Ejecutivo autonómico “no va a paralizarlos” siempre que cumplan con la normativa y los requisitos necesarios para obtener la declaración de interés autonómico.
Vaquero ha explicado que el Gobierno de Aragón ha reforzado los sistemas y unidades de tramitación debido al impacto territorial de este tipo de iniciativas, y ha subrayado la importancia de que los proyectos cuenten con el respaldo de los ayuntamientos.
“Para nosotros es importante que los ayuntamientos consideren que puede ser una oportunidad para la creación de empleo y de actividad en su territorio”, ha dicho.
En relación con las posibles molestias, ha indicado que la evaluación corresponde al Instituto Aragonés de Gestión Ambiental, que exige medidas y distancias específicas para evitar impactos sobre infraestructuras y equipamientos cercanos.
Ha afirmado que “nunca se van a impulsar si tienen una repercusión negativa” y ha remarcado que se valora especialmente la generación de empleo, la actividad económica y la producción de energías renovables, así como la reducción de emisiones de CO2 que incorporan estos proyectos.
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