Ningún comentario El grupo danés Orsted presentó resultados algo por debajo de lo esperado, debido a un menor recurso eólico en el cuarto trimestre. Además, el trimestre incluía otra provisión para la depreciación de valor por un importe de 2,13 mil millones de coronas danesa. Esta nueva provisión cubre 567 millones de coronas danesas por el impacto de la última parada en construcción de sus parques eólicos marinos ordenada por la administración Trump, y 1,6 mil millones de coronas danesas por el ajuste en valor tras la venta de los activos europeos de eólica terrestre.
Orsted se comprometió a alcanzar un Ebitda por encima de los 28 mil millones de coronas danesas en el 2026, que está por debajo de las estimaciones de los analistas. Dentro de estas estimaciones, el grupo asume que habrá una contribución por primera vez de los parques de Taiwan Greater Changhua 2b y 4 y el parque norteamericano de Revolution Wind al Ebitda, un recurso eólico en línea con un año medio (2025 estuvo por debajo de la media) y un precio de generación captado menor al del 2025.
Buenas noticias para eólica marina en el horizonte, pero ninguna acción a corto plazo
El consejero delegado de Orsted, Rasmus Errboe, hizo una valoración muy positiva respecto a la Declaración de Hamburgo en la Cumbre del Mar del Norte, donde nueve países europeos firmaron una nueva alianza para asegurar 100 GW en proyectos eólicos marinos. El consejero delegado añadió detalles sobre el acuerdo por el cual se comprometen a invertir en 15 gigavatios anuales, de los cuales 10 gigavatios estarán sujetos a contratos por diferencias. También valoró como algo realista el compromiso a reducir en un 30% el coste total de la energía eólica marina antes del 2040.
También consideró como un avance significativo el reciente acuerdo entre Dinamarca y Alemania, donde los dos países comprometieron €140 mil millones de sus presupuestos futuros para el desarrollo de eólica marina. De esta cifra Alemania aportaría un 70% y Dinamarca el 30% restante.
Sin embargo, estos acuerdos no tendrán ningún impacto antes del fin de la década. Orsted mantuvo la incertidumbre entre los inversores de cómo rellenar el vacío, cuando finalice en el 2027 todos sus proyectos eólicos marinos en construcción. El equipo directivo se mantuvo muy conservador, echando mano de los compromisos adquiridos en la ampliación de capital, como, por ejemplo, volver a comenzar a pagar un dividendo en el 2027 con cargo al ejercicio 2026.
Estados Unidos se han convertido en un mercado secundario
El pasado mes de octubre Orsted decidió separar su negocio en Estados Unidos como una filial independiente. El consejero delegado se mostró muy escéptico respecto a nuevas oportunidades de crecimiento en este mercado y añadió que ‘’cualquier crecimiento orgánico e inorgánico en eólica marina está descartado’’. Su prioridad en estos momentos es terminar los parques de Revolution Wind y Sunrise Wind, que tiene un 87% y un 45% de avance en estos momentos, respectivamente. Orsted mantendrá todas las licencias sobre suelo marino inactivas.
Orsted va a seguir desarrollando su cartera de proyectos en Estados Unidos limitándose a tres tecnologías, solar, eólica terrestre y almacenamiento. Tiene en construcción dos proyectos eólico terrestres con capacidad de 500 megavatios. La gran parte de sus proyectos pendientes de iniciar construcción son solares e híbridos con almacenamiento.
Desde el punto de vista financiero, no podría estar en mejor posición
El consejero delegado confirmó que el plan de venta de minoritarios por 35 mil millones de coronas danesas está concluido. Cualquier nueva venta de minoritarios adicional se enmarcaría en acuerdos de colaboración para desarrollar parques con otros socios industriales.
Entre los dos proyectos en construcción en Estados Unidos, quedan pendiente 35 mil millones de coronas danesas por desembolsar. Sin embargo, el nivel de inversiones del grupo espera ver un bajón a partir del año 2028, momento en el que el balance de Orsted volverá a desapalancarse.
El caso de abuso de mercado del 2005 contra Orsted vuelve a la palestra. El proceso judicial ha vuelto a reabrirse y se espera una nueva sentencia a mediados de este año. Están en juego reclamaciones de 4,4 mil millones de coronas danesas, aunque existe la pasibilidad de que ambas partes puedan apelar esta nueva sentencia. Los inversores no esperan mayor impacto de la sentencia en las cuentas de Orsted.
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