El Gobierno neerlandés ha anunciado un paquete de medidas de casi 1.000 millones de euros para paliar el impacto económico de las tensiones en Oriente Medio, con ayudas a hogares y empresas, alivios fiscales y acciones para garantizar el suministro energético ante la subida de precios.
El Ejecutivo destinará 627 millones de euros en gasto público y aplicará medidas fiscales por valor de unos 340 millones este año, para reforzar el poder adquisitivo y respaldar a las empresas, según una carta remitida hoy al Parlamento neerlandés.
Entre las medidas más inmediatas está el aumento de la compensación por desplazamiento de los trabajadores, que sube 2 céntimos, a 0,25 euros, por kilómetro, y se aplicará con carácter retroactivo a todo 2026, lo que equivale a un ahorro de 30 céntimos por litro de combustible.
El impuesto de circulación para furgonetas se reducirá a la mitad durante seis meses y el de los camiones se eliminará a partir del 1 de julio hasta final de año, en una medida que busca dar a apoyo especialmente a pequeños autónomos y a las empresas dedicadas al transporte.
El plan incluye también 195 millones adicionales para el Fondo de Emergencia Energética con el objetivo de ampliar la ayuda a los hogares más vulnerables ante la subida de precios de la energía, que el Gobierno prevé que se mantenga elevada incluso si el conflicto remite a corto plazo.
También añadirá 180 millones al Fondo Nacional de Calor, que financia la rehabilitación energética de viviendas, y habrá fondos adicionales para aislamiento de las viviendas y las ayudas a comunidades de propietarios.
Países Bajos y los precios de la energía
Además, recibirán apoyo otros sectores específicos: la pesca contará con 25 millones de euros para reducir su consumo de combustibles fósiles, y la agricultura con otros 25 millones para limitar el uso de energía y fertilizantes.
En el ámbito energético, el Gobierno elevó hoy el nivel de alerta a la fase 1 del Plan Nacional de Crisis del Petróleo, lo que supone un seguimiento más intensivo del mercado y la preparación de medidas ante posibles interrupciones del suministro.
Aunque no hay escasez inmediata, el Ejecutivo advierte de crecientes tensiones en el suministro de queroseno y diésel.
La aerolínea neerlandesa anunció la semana pasada que cancela 80 vuelos de ida y vuelta dentro de Europa porque no pueden operarse de forma rentable debido al aumento de los costes del queroseno. Las primeras cancelaciones tendrán lugar en la última semana de abril, en pleno periodo de vacaciones de mayo en Países Bajos.









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