El futuro de Almaraz está muy cerca de conocerse. Según ha podido saber El Periódico de la Energía, el próximo día 8 el Pleno del Consejo de Seguridad Nuclear aprobará su dictamen sobre el futuro de la central nuclear.
Esto quiere decir que los cinco miembros del Consejo ya poseen el informe final técnico y están estudiando el documento para aprobar un dictamen lo antes posible.
Las propietarias de los dos reactores de Almaraz solicitaron una extensión de la vida operativa de la central nuclear hasta junio de 2030, cumpliendo con el requisito de operar los 10 años de licencia que se dan en España en cada prórroga.
Todo apunta a que la decisión del CSN será a favor de mantener operativa la central. Existen varios argumentos técnicos y en materia de seguridad que explicarían la ampliación de estos tres años para la central.
El principal argumento es que la central nuclear de Almaraz tiene centrales gemelas en EEUU que ya poseen licencias operativas para 80 años y que previsiblemente lo hagan para 100 o más.
Otro sería que la decisión del CSN de 2020 habría dado el ok hasta 2030 sin problema. No lo hizo porque estaba firmado el protocolo de cierre que pretende apagar el primer reactor de Almaraz en octubre de 2027 y el segundo un año después.
¿Qué podría pasar?
El Ministerio para la Transición Ecológica tendrá dos meses para aprobar o no la ampliación de la vida operativa de Almaraz tras conocerse el dictamen del CSN. El Gobierno, al que no le ha temblado la mano con el cierre nuclear, y lo quiere llevar cabo sí o sí únicamente por cuestión ideológica y porque estaba dentro de sus planes, ha ido poco a poco dejando algo abierta la posibilidad de que se mantenga abierta la central.
Sabiendo todos que su deseo es el cierre, el Ministerio ha dicho en varias ocasiones que la prórroga hasta 2030 tiene que cumplir tres requisitos o líneas rojas. Estas son que no suba los costes de la energía a los ciudadanos el hecho de mantener abiertas las centrales, que sean seguras y por tanto el CSN dé su aprobación y que también aporten seguridad de suministro al sistema eléctrico.
Distintas fuentes del sector ya se han pronunciado al respecto de estos requisitos y justo se incumpliría buena parte de las líneas rojas si se cierra, ya que en un primer término tras apagar la nuclear entrarán más ciclos y se encarecerá el precio, y siempre para seguridad del sistema es mejor tener una central operativa que apagada.
Cuestión de plazos
El CSN no se puede extender en tomar su decisión porque el Gobierno se tiene que pronunciar sobre el futuro de Almaraz entre septiembre y octubre, antes de que se llegue a la fecha del 30 de octubre que es cuando las tres propietarias de Almaraz tendrían que solicitar el cierre del reactor 1 y comenzar la cuenta atrás.
Es por ello, que el CSN tiene que mover ficha más pronto que tarde teniendo en cuenta que buena parte de agosto es inhábil. Algunas voces comentan que se podría estirar hasta el último Pleno del mes de julio que se celebrará el próximo día 22. El caso es que es cuestión de días o semanas que se conozca el futuro de Almaraz.
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