Donald Trump ha presionado al primer ministro británico, Keir Starmer, para que reactive de inmediato la extracción de petróleo y gas en el Mar del Norte. La medida pretende contrarrestar el alza de los precios energéticos provocada por la actual guerra en Irán.
Donald Trump ha instado este martes al gobierno del Reino Unido a revertir su actual política energética para retomar las perforaciones petrolíferas. A través de unas declaraciones exclusivas al diario británico The Sun, el mandatario estadounidense exige al primer ministro laborista, Keir Starmer, un aumento inmediato de la producción británica de hidrocarburos: "Abre el Mar del Norte. Inmediatamente. Vuestros precios de la energía están por las nubes". Esta petición directa aumenta la tensión entre ambos mandatarios, tras el reciente choque diplomático respecto a la gestión occidental de la escalada militar en Oriente Medio.
Sin petróleo ni gas por Ormuz
La exigencia de Washington se produce tras la paralización logística desencadenada por los ataques en Irán. El conflicto provocó el lunes el cierre de una terminal de exportación de gas operada por QatarEnergy. El Reino Unido importa aproximadamente el 2% de su gas desde Qatar. Trump, bajo su política de maximizar la producción de combustibles fósiles, busca que Europa reactive sus propios yacimientos también con el fin de reducir la dependencia de rutas marítimas tradicionales y compensar, al menos parcialmente, la caída de la oferta.
La tensión bélica tiene un impacto directo e inmediato en las cotizaciones internacionales. El barril de crudo Brent repuntó un 3,5% durante la madrugada del martes, superando de nuevo la barrera de los 80 dólares. Los analistas del sector advierten que una prolongación de la guerra iraní podría empujar los precios hasta los 100 dólares. Actualmente, la Autoridad de Transición del Mar del Norte calcula que las aguas británicas albergan unas reservasde 2.900 millones de barriles, además de otros 6.200 millones comercialmente recuperables. Representantes de la industria británica ya han advertido sobre el inminente aumento de precios en los surtidores.
Esta presión internacional choca frontalmente con la actual agenda del gobierno de Keir Starmer. El ejecutivo laborista ha restringido la emisión de nuevas licencias de exploración y ha elevado el impuesto a los beneficios extraordinarios de las petroleras hasta un 78%.






Carlos
04/03/2026