La creciente litigiosidad que acompaña al desarrollo de las energías renovables en España suma un nuevo foco de preocupación para promotores, inversores y despachos especializados. Según una exclusiva publicada por El Confidencial, una veintena de empresas del sector denuncia un mismo patrón de actuación por parte de la Asociación Ecología y Libertad, una fundación que estaría presentando alegaciones y recursos administrativos contra proyectos de energías limpias en distintas comunidades autónomas y cuya actividad, aseguran los afectados, está provocando retrasos que ponen en riesgo la financiación y los calendarios de ejecución de numerosas inversiones.
La información apunta a que la entidad se ha convertido en un nombre sobradamente conocido entre desarrolladores de plantas fotovoltaicas, parques eólicos y proyectos de biogás, así como entre consultoras, despachos especializados e incluso técnicos de distintas administraciones públicas. Varias de las fuentes consultadas por el diario describen a la fundación como uno de los principales exponentes de la creciente oposición jurídica al despliegue renovable en España, un fenómeno que, unido a la complejidad administrativa y ambiental de los proyectos, está aumentando la incertidumbre sobre los plazos de ejecución.
Entidad independiente y sin ánimo de lucro
La Asociación Ecología y Libertad, constituida el 29 de julio de 2022 y con sede en el madrileño barrio de Salamanca, se presenta como una entidad independiente y sin ánimo de lucro cuyo objetivo es promover la defensa del medio ambiente a través del cumplimiento de la legislación vigente. Sin embargo, varias empresas sostienen que la fundación sigue un mismo esquema de actuación. En primer lugar, remite una propuesta para mantener una reunión o establecer una vía de colaboración con el promotor. Cuando esa oferta es rechazada, meses después comienzan a presentarse alegaciones contra los proyectos y, posteriormente, recursos administrativos frente a las autorizaciones concedidas.
Una de las compañías consultadas por El Confidencial comparte incluso la carta remitida por la fundación en la que se propone "tender puentes de colaboración". Tras declinar esa invitación, explica que recibió una batería de alegaciones contra sus desarrollos renovables. Otros promotores describen experiencias similares y aseguran que el contenido de las impugnaciones mantiene un patrón prácticamente idéntico independientemente del tipo de instalación o de la comunidad autónoma donde se tramite el expediente.
Las actuaciones afectan a proyectos de fotovoltaica, eólica y biogás repartidos por Andalucía, Castilla y León, Extremadura, Madrid y la Comunidad Valenciana, entre otros territorios. Además, existen expedientes públicos en distintas administraciones, incluidas varias juntas autonómicas y ayuntamientos como los de Alcobendas o Guadalajara, que reflejan la presentación de alegaciones por parte de la asociación, aunque muchas de ellas terminaron siendo desestimadas. La fundación también ha colaborado con otros colectivos, como SOS Rural, en acciones dirigidas contra determinados desarrollos renovables, entre ellos un proyecto promovido por Greenalia en la provincia de Jaén.
Retrasos
Más allá del resultado final de los procedimientos, el principal problema señalado por las empresas es el retraso que generan estas actuaciones. Los promotores explican que cada alegación obliga a responder con informes técnicos y jurídicos, prolongando la tramitación de proyectos cuya viabilidad depende en gran medida del cumplimiento de hitos regulatorios y financieros.
Una empresa del sector del biogás consultada por el medio citado asegura que la demora provocada por estos recursos acabó generando importantes dificultades para cerrar la financiación de uno de sus proyectos, con pérdidas económicas millonarias. Otra compañía afirma haber recibido alegaciones de Ecología y Libertad en distintos expedientes tramitados en varias comunidades autónomas, tanto para instalaciones de biogás como para plantas fotovoltaicas, siguiendo un esquema muy similar en todos los casos.
Un responsable jurídico de una de las empresas afectadas explica que la estrategia adoptada por su compañía ha sido responder técnicamente a todas las alegaciones sin aceptar ningún tipo de colaboración con la fundación. Sin embargo, reconoce que la actividad de Ecología y Libertad es ampliamente conocida dentro del sector. De hecho, varias empresas y asociaciones han llegado a estudiar con sus asesores jurídicos la posibilidad de emprender acciones judiciales contra la entidad.







paca
25/07/2026