Varios países europeos han comenzado a aplicar distintas medidas para intentar mitigar el impacto que la subida del petróleo, como consecuencia de la guerra de Estados Unidos e Israel en Irán, está teniendo en los precios de los combustibles, mientras otros como España están analizando posibles actuaciones.
En concreto, países como Hungría, Croacia o Portugal han anunciado en los últimos días distintas iniciativas con las que buscan hacer frente al impacto que puede tener para hogares y empresas el encarecimiento de los combustibles, como establecer precios máximos o aplicar descuentos “temporales y extraordinarios”.
Además, el comisario de Energía y Vivienda, Dan Jørgensen, ha indicado que la Comisión Europea está estudiando la posibilidad de activar medidas temporales y de emergencia en materia de energía en caso de "crisis severa" de precios, pero ha incidido en que deben ser “concretas y temporales" y "no eliminar los incentivos para alejarse de los combustibles fósiles",
El eurocomisario añadió que el Ejecutivo comunitario también estudia la posibilidad de liberar reservas de petróleo, pese a que Europa no tiene problemas de seguridad energética, pero se plantearía dar un paso así por "solidaridad" con otros países.
El Gobierno de Hungría, por ejemplo, ha fijado a partir de este martes un precio máximo para los combustibles y ha prohibido su exportación para mitigar el impacto de la guerra en Oriente Medio en el coste de los carburantes.
En concreto, el Ejecutivo húngaro ha fijado un precio máximo de 1,54 euros para la gasolina 95 y de 1,59 euros para el diésel, unos topes sólo se aplicarán a los vehículos con matrícula y permisos húngaros.
Al mismo tiempo, el Gobierno de Budapest también ha decidido liberar las reservas estratégicas estatales de combustible por un periodo de 45 días.
En esta misma línea, el Gobierno de Croacia ha empezado a limitar también desde este martes el precio máximo de venta de los combustibles en el país, una medidas que se mantendrá en vigor durante las próximas dos semanas y que le costará al Estado unos dos millones de euros.
En concreto, la gasolina Eurosuper, cuyo precio era este lunes de 1,46 euros el litro, costará desde este martes 1,50 euros, mientras que sin las medidas gubernamentales se elevaría a 1,55 euros, según ha explicado el primer ministro croata, Andrej Plenković.
Por su parte, el eurodiésel subirá de los 1,48 a los 1,55 euros por litro, mientras que sin la medida adoptada por el Gobierno de Croacia costaría 1,72 euros por litro.
Descuento "extraordinario"
Con la finalidad también de limitar el impacto en los ciudadanos del encarecimiento del petróleo, el Gobierno de Portugal anunció el pasado viernes una reducción "temporal y extraordinaria" del impuesto sobre el gasóleo para vehículos que circulan por carretera.
En concreto, la medida, que entró en vigor este lunes, implica una reducción de las tasas para el gasóleo de automoción de 3,55 céntimos de euro por litro, lo que implica devolver a los contribuyentes la recaudación adicional del IVA correspondiente al incremento de precio previsto.
El Gobierno del primer ministro de Portugal, Luís Montenegro, ya adelantó el pasado miércoles que iba a aplicar un descuento "extraordinario y temporal" en los combustibles, si con la escalada del conflicto en Oriente Medio se producía una subida del precio de la gasolina superior a 10 céntimos, aunque de momento solo ha decidido implementar la reducción de las tasas sobre el gasóleo.
Otros países europeos ya han indicado que están analizando la evolución de la guerra en Irán y la adopción de posibles medidas para abordar el impacto que el conflicto puede tener en sus economías nacionales.
Entre ellos se encuentra España, donde el Gobierno ha anunciado que abrirá una ronda de contactos con los grupos parlamentarios y los agentes sociales para analizar la situación, mientras que, en el seno del Ejecutivo, PSOE y Sumar ultiman las iniciativas a poner en marcha para proteger a trabajadores, hogares y empresas.
Patronales y organizaciones de consumidores españolas han reclamado medidas al Gobierno del país, como una bajada de impuestos para los carburantes, para paliar el incremento del precio de los combustibles.
La situación en Oriente Medio a raíz de la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán, ha generado volatilidad en los mercados internacionales, particularmente en los precios del petróleo y el gas. El barril de Brent, de referencia en Europa, ha llegado a rozar los 120 euros, aunque al cierre de los mercados europeos este martes se situaba por debajo de los 90 euros.
Un repunte que se ha empezado a notar en los precios que pagan los usuarios finales en los combustibles. Por ejemplo, en España, según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), la gasolina se ha encarecido un 8,4% y el diésel un 16,6 % en apenas una semana.
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