Ningún comentario El grupo danés Vestas presentó resultados del cuarto trimestre algo por debajo de lo que esperaba el consenso de mercado, sobre todo a nivel de resultado operativo neto, como consecuencia de gastos operativos mayores en su división de servicios, por reparaciones mayores de las esperadas. La acción caía entre un 5% y un 7% a últimas horas de la mañana, y la caída se aceleró hasta un 9% justo antes de la apertura del mercado americano.
El equipo directivo reiteró las ya conocidas ambiciones a largo plazo del grupo: 1) crecer más rápido que el mercado de energía eólica y mantener su posición de liderazgo, 2) mantener su objetivo a largo plazo de alcanzar, sin fecha concreta, un margen operativo del 10% como mínimo, 3) generar flujos de caja libres positivos cada año y, por último 4) conseguir un retorno sobre capital empleado del 20%.
Vestas aprovechó la presentación para hacer una actualización de su ya conocida estrategia
Con motivo de la presentación de los resultados del 2025, el consejero delegado y presidente de Vestas, Henrik Andersen, tomó esta oportunidad para dar una actualización de su ya conocido plan de restructuración.
El consejero delegado se centró en sus tres puntos estratégicos, un reseteo del modelo operativo con el objetivo de ‘’hacer a Vestas más simple’’, actualizar al mercado sobre su plan de recuperación de su negocio de servicios de mantenimiento, ya en su segundo año de ejecución, y por último, presentar su nueva estrategia de estructura de capital.
El primer punto de su plan estratégico se refiere a simplificar la estructura del grupo en sus diferentes divisiones, no sólo en los ya anunciados 900 puestos eliminados a finales del 2025, sino en simplificar los procesos de contratación y agilizar las gestiones y el servicio a clientes.
La frustración de los inversores por la lentitud en la reestructuración de servicios
Aparte del efecto negativo de reparaciones extra en el cuarto trimestre, el consejero delegado confirmó que los resultados de la división de servicios estaban ‘’en línea con lo esperado’’, pero que, sin embargo ‘’el plan de restructuración de esta división no está finalizado’’. Los ingresos de esta división representan el únicamente el 20% de las ventas, pero son un factor importante de recurrencia en los beneficios operativos del grupo.
El consejero delegado se fijó como objetivo que la división alcance entre un 15,5% y un 17,5% de margen operativo en este año, comparado con un margen operativo trimestral en el 2025 que ha fluctuado entre el 18% y el 14,4% del cuarto trimestre, con las peculiaridades anteriormente comentadas. Estimando un margen medio ponderado del 16,7% en el 2025, se puede concluir que el progreso del plan de restructuración de esta división en el 2026 va a ser lento, pues el margen operativo del 2026 podría ser muy similar al del 2025, si tenemos en cuenta la media del rango objetivo para este año.
Sigue la incertidumbre respecto al mercado de eólica marina
A pesar de que las ventas de turbinas de eólico marino se aceleraron otra vez en el cuarto trimestre, subiendo un 45% interanual, las ventas totales de la división de ‘’Soluciones eléctricas’’ estuvo la estabilización a niveles altos de las ventas de turbinas para eólica terrestre. La entrada de pedidos en marina cayó un 55% interanual en el cuarto trimestre, sobre todo, debido al colapso de pedidos nuevos en Europa, Oriente Medio y Africa, mientras que los pedidos en terrestre se dispararon un 31% interanual, liderados por esa misma región, con un crecimiento del 33% interanual.
El equipo directivo reiteró su objetivo de alcanzar el umbral de rentabilidad en el 2027 para la división marina y reiteró que el relanzamiento de la actividad en marino no se va a producir durante el 2026. Esto indica que los esfuerzo para alcanzar el umbral de rentabilidad un año después, van a seguir centrándose en reducir costes.
Vestas presentó su nueva estrategia de remuneración al accionista
El grupo danés concluyo el 2025 con una posición neta de caja de €1.174 millones, frente a los €809 millones a cierre del 2024. Esto le da al grupo un ratio de desapalancamiento cerca del límite inferior de una vez deuda neto sobre Ebitda en negativo por la posición neta de caja. Esta ha sido una señal para el equipo gestor a la hora de cambiar la estructura de capital actual. La medida anunciada ayer que hará posible este cambio es incrementar el porcentaje de beneficio neto a devolver a los accionistas hasta el 40%, integrado tanto por pago de dividendos como por recompra de acciones.
El equipo directivo confirmó para el 2026 un pago de €100 millones en dividendos y otros €150 millones en recompra de acciones. Sin embargo, mirando las estimaciones de beneficio neto para el 2026 por parte del consenso del mercado, por encima de los mil millones de euros, los inversores estarían esperando una mejora respecto a estos objetivos.
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