El calor no solo ha puesto a prueba a los conductores durante uno de los veranos más extremos que se recuerdan en España. También ha aumentado las exigencias sobre los neumáticos, cuya presencia en las asistencias en carretera ha crecido notablemente. Tanto, que el último barómetro del Real Automóvil Club de España (RACE) revela que el 24,8% de las intervenciones realizadas durante julio y agosto estuvieron relacionadas con las ruedas, 3,3 puntos porcentuales más que en el mismo periodo del año pasado.
La organización gestionó un total de 120.248 asistencias en toda España, de las que prácticamente una de cada cuatro correspondió a problemas con los neumáticos. Se trata de la segunda causa de intervención, únicamente por detrás de las averías de motor, que concentraron el 31,5% de los servicios. Los fallos de batería ocuparon el tercer puesto, con un 20,7%.
Entre las tres categorías sumaron el 77,1% de todas las actuaciones, una proporción que refleja la importancia del mantenimiento mecánico y de los elementos sometidos a mayor desgaste durante los desplazamientos estivales, según el informe del RACE.
Menos averías mecánicas
La evolución respecto a 2025 permite identificar el cambio con mayor claridad. Las averías de motor pasaron de representar el 34,2% al 31,5% de las asistencias, mientras los problemas de batería retrocedieron del 23,4% al 20,7%.
Los neumáticos siguieron la trayectoria contraria. Su participación pasó del 21,6% al 24,8%, con incrementos tanto en julio como en agosto. El RACE precisa que el aumento fue de 3,4 puntos porcentuales durante el primer mes y de 3,2 puntos en el segundo.
Conviene puntualizar que estos porcentajes reflejan el peso de cada avería dentro de las asistencias, no necesariamente un incremento equivalente del número absoluto de incidencias. El informe no facilita el volumen total de intervenciones realizadas en el verano anterior para efectuar esa comparación.
El calor extremo pudo agravar el problema
Los neumáticos han sufrido más de la cuenta en verano. RACE
La climatología en esta época estival tampoco ha ayudado, ya que según los datos publicados por la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), España registró en 2026 su verano más cálido desde el inicio de la serie histórica, en 1961, con una temperatura media de 24,5 grados, 2,4 grados por encima del promedio de referencia.
La persistencia del calor fue especialmente acusada. AEMET contabilizó 61 días bajo condiciones de ola de calor a lo largo de 2026, incluidos seis correspondientes a septiembre. Entre el 2 y el 24 de julio se produjo el episodio más intenso del verano, con una anomalía térmica de 3,9 grados y 37 provincias afectadas.
El RACE considera que estas circunstancias pudieron contribuir al mayor protagonismo de los neumáticos en las asistencias, aunque el estudio no permite establecer una relación causal directa. Las elevadas temperaturas ambientales y del asfalto incrementan la exigencia térmica de las cubiertas. Si coinciden con una presión incorrecta, un vehículo muy cargado, desgaste previo o desplazamientos prolongados, el neumático trabaja en condiciones más desfavorables y puede deteriorarse con mayor rapidez.
La presión y el estado del dibujo, fundamentales
Es importante mantenerlos en buen estado.
El RACE insiste en una recomendación sencilla: comprobar la presión de los neumáticos en frío y ajustarla a las indicaciones del fabricante, teniendo en cuenta si el vehículo circula cargado. También aconseja revisar los flancos y la banda de rodadura para detectar cortes, grietas, deformaciones o desgastes irregulares. La comprobación debe incluir la rueda de repuesto, cuando exista.
La Dirección General de Tráfico recuerda que la profundidad legal mínima del dibujo es de 1,6 milímetros, aunque recomienda sustituir las cubiertas antes de alcanzar ese límite. Una presión inadecuada también puede perjudicar la adherencia, incrementar la resistencia a la rodadura y elevar el consumo energético del vehículo.
Vista del atasco durante la hora punta matutina en el túnel de la calle Heckenstaller en Múnich. Matthias Balk/dpa
El estado del firme constituye otro factor. Los baches y las irregularidades pueden provocar daños en neumáticos, llantas y suspensión, especialmente cuando las cubiertas presentan defectos anteriores. Por ello, el RACE reclama mayor atención al mantenimiento de las carreteras secundarias.
El balance del verano deja al menos una mejora en la asistencia. La proporción de averías resueltas en el lugar aumentó dos puntos respecto a 2025, lo que permitió a más conductores reanudar sus desplazamientos sin necesidad de trasladar el vehículo al taller. Los neumáticos siguen siendo, en cualquier caso, uno de los elementos más expuestos durante los viajes largos. Las cifras del RACE recuerdan que una revisión previa, especialmente de presión, desgaste y posibles daños, puede evitar buena parte de los problemas asociados a un mantenimiento deficiente.
Deja tu comentario
Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Todos los campos son obligatorios