El Gobierno de Bélgica ha llegado a un acuerdo para aplicar 80 millones de euros en medidas de alivio energético por el alza de precios de la energía, centradas en abaratar los desplazamientos en coche, ayudar a los hogares vulnerables y a los agricultores, y en postergar ciertos impuestos.
El paquete, que se conoce después de tres semanas de negociación en el seno de la coalición gubernamental de siete partidos, movilizará 80 millones de euros durante tres meses, de mayo a julio, y se dirige también a los autónomos y a los trabajadores que utilizan su vehículo en el ejercicio de su profesión, informó el Ejecutivo.
Entre las principales medidas figura el incentivo a las empresas para que aumenten la indemnización por kilometraje de sus empleados o la instauren allí donde todavía no exista.
El Ejecutivo compensará el 20% de ese incremento, con un máximo de 10 céntimos por kilómetro, a través de un crédito fiscal para el empleador, mientras que la parte adicional quedará exenta de impuestos para el trabajador y ofrecerá también ventajas impositivas a quienes utilicen el coche como herramienta de trabajo.
Para los hogares más expuestos, el Ejecutivo incrementará la financiación del fondo social para gasóleo de calefacción y electricidad.
Bélgica y las ayudas energéticas
Además, el Gobierno federal que lidera el nacionalista flamenco Bard de Wever decidió aplazar del 1 de julio al 1 de agosto la subida prevista de los impuestos especiales sobre el gas, que iba acompañada de una reducción parcial de los gravámenes sobre la electricidad.









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