La compañía energética Cox ha puesto en operación la línea de transmisión eléctrica Itararé II-Capão Bonito en el Estado de São Paulo (Brasil), un proyecto que ha supuesto una inversión aproximada de 62 millones de euros y cuya entrada en servicio se ha adelantado 24 meses respecto al calendario inicialmente previsto, según ha informado la firma este miércoles.
La nueva infraestructura de 230 kV cuenta con una longitud de 104 kilómetros y 224 torres, permitiendo reforzar la seguridad del suministro y reducir el riesgo de interrupciones eléctricas en la región de Capão Bonito.
El proyecto, desarrollado tras la adjudicación del Lote 10 por parte de la Agencia Nacional de Energía Eléctrica (Aneel) en enero de 2024, contempla una concesión para la implantación, operación y mantenimiento de la red durante un periodo de 30 años.
Cox, en Brasil
Además de la línea de transporte, la concesión incluye actuaciones en las subestaciones asociadas de Itararé y Capão Bonito, así como la posterior ampliación de la subestación GV do Brasil en Pindamonhangaba, cuyas obras están programadas para comenzar en enero de 2027 y que aportará una capacidad de transformación de 900 MVA.
Desde la empresa han destacado que el adelanto en dos años sobre los plazos fijados refleja su "capacidad de planificación y ejecución en proyectos energéticos de elevada complejidad".









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