En Guatemala, uno de sus mercados clave en Hispanoamérica, Ecoener cuenta con 163 MW operativos, con activos como las planta fotovoltaicas El Carrizo y Yolanda y la central hidroeléctrica Las Fuentes. En 2025, la entrada en operación de estos proyectos contribuyó al incremento global de capacidad del 60%, hasta 680 MW.
De cara al futuro, Ecoener continúa reforzando su presencia con nuevos proyectos fotovoltaicos como Cocales (140 MWp) y La Hulera (60 MWp) —en desarrollo bajo contratos PPA a largo plazo—, consolidando al país como un eje clave para su crecimiento.
Más allá de la generación de energía, destaca el proyecto junto a la Universidad del Istmo (UNIS), en Fraijanes, donde la energía solar se ha integrado en la vida universitaria como parte del modelo educativo. Este compromiso se recoge en el episodio “Educación que ilumina el futuro” de la serie de podcasts Historias más allá de los datos, vinculada a la Memoria de Sostenibilidad 2025 de la compañía.
Un campus como laboratorio energético
El proyecto incluye la instalación de 220 módulos fotovoltaicos (139,70 kWp), en régimen de autoconsumo, cubriendo más del 25% de las necesidades energéticas del campus.
Además del ahorro, la instalación funciona como un laboratorio real para estudiantes de Arquitectura e Ingeniería, permitiendo analizar el funcionamiento de una planta solar y enfrentarse a soluciones prácticas.
“En Guatemala no es tan común encontrar instalaciones fotovoltaicas de esta capacidad. Poder tener este sistema en el campus permite a los alumnos enfrentarse a soluciones reales y entender cómo funcionan en la práctica”, señala Luis Diego Dávila, representante de la UNIS.
En un país donde la energía solar representa apenas el 1,7% de la matriz energética —muy por debajo de España—, esta iniciativa contribuye a impulsar su adopción tanto desde el ámbito académico como cultural.
El proyecto se enmarca en una estrategia de sostenibilidad del campus, ubicado en un entorno natural a las afueras de la ciudad. La planificación ha priorizado la integración de la infraestructura con el paisaje, aprovechando los desniveles del terreno y aplicando criterios de eficiencia adaptados al clima local.
“Apostar por la educación es apostar por el futuro del país”
La UNIS integra la sostenibilidad de forma transversal en todas las disciplinas. “En muchos centros la sostenibilidad se aborda como una materia puntual. Aquí la trabajamos de forma transversal, incorporándola en todas las áreas”, explica Dávila.
Este proyecto mejora la preparación técnica de los estudiantes, facilita la adquisición de competencias vinculadas a las energías renovables y aumenta su empleabilidad en un sector en crecimiento.
Pero su impacto trasciende el ámbito académico. El ahorro energético se reinvierte en la mejora del campus y en el sistema de becas de una institución 2 sin ánimo de lucro, donde cerca del 30% de los estudiantes recibe apoyo económico.





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