El consejero delegado de EDP, Miguel Stilwell, ha reclamado este martes mayor estabilidad regulatoria en la Unión Europea para garantizar la continuidad de las inversiones en energías renovables, en un contexto marcado por la incertidumbre energética derivada de la guerra en Irán. Durante un encuentro con medios celebrado en el marco del evento anual de Wind Europe, el directivo defendió que mantener reglas claras y previsibles es clave para sostener el desarrollo del sector y evitar frenos en proyectos estratégicos.
Stilwell subrayó que la Península Ibérica se encuentra “muy bien posicionada” frente a la actual crisis energética gracias a la fuerte penetración de renovables alcanzada en los últimos años. Como ejemplo, destacó que en España el gas solo ha marcado el precio de la electricidad en torno al 15% de las horas, frente al 85% en países como Italia, lo que ha permitido contener los costes energéticos. A su juicio, esta diferencia evidencia el impacto positivo de un sistema energético diversificado y menos dependiente de combustibles fósiles.
En este sentido, el directivo insistió en la necesidad de mantener un mix energético equilibrado que combine energía solar, almacenamiento mediante baterías y, especialmente, energía eólica. Advirtió de que, aunque la solar presenta menores costes por megavatio hora, su producción es limitada a determinadas horas si no se acompaña de almacenamiento, lo que refuerza el papel estructural de la eólica en el sistema.
Precios energéticos
Pese a la incertidumbre geopolítica, Stilwell se mostró relativamente optimista sobre la evolución de los precios energéticos incluso en caso de una prolongación del conflicto. Según indicó, los niveles actuales siguen siendo de los más bajos de las últimas dos décadas, muy lejos de los picos registrados tras la crisis energética provocada por la guerra de Ucrania, cuando el precio del gas superó ampliamente los 200 euros por megavatio hora.
Por su parte, el consejero delegado de EDP España, Duarte Bello, hizo un llamamiento a mantener la “cabeza fría” y evitar decisiones regulatorias que generen distorsiones o incertidumbre. A su juicio, la experiencia de crisis anteriores demuestra que medidas improvisadas o fragmentadas entre países pueden frenar la inversión y complicar la operativa del sector. En este sentido, valoró que la Comisión Europea haya aprendido de episodios pasados y esté apostando por marcos más estructurados y coordinados.
Bello incidió en que la prioridad debe ser garantizar “consistencia y visibilidad” a largo plazo, especialmente en aspectos clave como los permisos de conexión o las normas de mercado. Alertó de que cambios frecuentes en estas reglas, como revisiones cada seis meses, dificultan la planificación de inversiones, la adquisición de equipos y la relación con los clientes industriales. También defendió la estabilidad del modelo de mercado marginalista, al considerar que, pese a sus imperfecciones, es el sistema más eficiente disponible.
Evitar intervenciones
En relación con las políticas europeas para mitigar el impacto energético, el directivo abogó por evitar intervenciones que desincentiven la transición ecológica, como subsidios generalizados que reduzcan las señales de precio. En su lugar, propuso reforzar mecanismos que impulsen la electrificación, especialmente en la industria, utilizando recursos como los ingresos procedentes de las licencias de CO2 para financiar acuerdos industriales que faciliten el cambio del gas a la electricidad.
Ambos ejecutivos coincidieron en que la electrificación es una herramienta clave para reducir costes energéticos y mejorar la competitividad, aunque reconocieron las dificultades en sectores industriales intensivos en gas, como el vidrio o la cerámica. En este contexto, reclamaron un mayor apoyo público para acelerar estas transformaciones.
En cuanto a la estrategia empresarial, EDP mantiene su apuesta por la energía eólica tanto terrestre como marina. Stilwell defendió la creación de mecanismos específicos que impulsen esta tecnología frente a otras en las subastas, mientras que Bello destacó el potencial de la repotenciación de parques existentes, cuya antigüedad media ronda los 15 años.
Retrasos que afectan al desarrollo
No obstante, ambos alertaron de los importantes retrasos que afectan al desarrollo de nuevos proyectos debido a los procesos administrativos y de autorización, que pueden prolongarse entre cuatro y siete años. Esta situación, señalaron, se repite en distintos mercados y constituye uno de los principales cuellos de botella para el despliegue renovable.
En Estados Unidos, la compañía tiene actualmente tres proyectos eólicos marinos paralizados por estas dificultades, aunque reiteró su compromiso con ese mercado.
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