Ningún comentario En enero de 2026, el Departamento de Energía (DOE) estadounidense solicitó a todos los estados que propusieran proyectos para albergar el Campus de Innovación para el Ciclo de Vida Nuclear (NLIC). El campus abarcará un amplio abanico de actividades, desde la fabricación de combustible nuclear, pasando por el reciclaje del combustible gastado, hasta su gestión y almacenamiento, entre otros.
El DOE recibió 28 solicitudes de 26 estados antes de reducir la lista de candidatos a cinco candidatos para continuar las negociaciones el pasado 28 de julio. Tennessee se perfila como uno de los principales candidatos. Su propuesta preliminar sitúa el complejo principal en las inmediaciones de Oak Ridge. Asimismo, prevé ubicaciones satélites para actividades como el almacenamiento de material nuclear y otras operaciones especializadas.
El almacenamiento, uno de los retos para el crecimiento de la industria nuclear en EEUU
EEUU almacena más de 95.000 toneladas en unas 79 localizaciones. Del total, unas 86.000 toneladas están almacenadas en las propias instalaciones de las centrales nucleares en operación. Las centrales generan cada año alrededor de 2.000 toneladas adicionales, aunque esta cifra puede aumentar en el futuro por la expansión de la generación nuclear, teniendo en cuenta el apoyo que la tecnología está recibiendo de la Administración Trump.
EEUU lleva décadas almacenando de forma segura el combustible nuclear gastado. Además, cada nuevo reactor nuclear que se construya requiere una nueva instalación para almacenar temporalmente el combustible utilizado. "No creo que el futuro de la energía nuclear en Estados Unidos dependa del éxito o el fracaso de esta iniciativa en particular", comenta a este diario Leslie Dewan, fundadora y consejera delegada de Neutronic Designs, refiriéndose a la propuesta del Campus de Innovación.
"Sin embargo, si realmente queremos ampliar considerablemente la energía nuclear en las próximas décadas, considero que este es el momento idóneo para abordar el ciclo completo del combustible, en lugar de esperar a que la etapa final se convierta en un obstáculo", añade la consejera delegada.
Un comienzo alentador para el programa del Campus de Innovación
A diferencia de la Union Europea, donde cada estado miembro tiene responsabilidad sobre sus residuos, la responsabilidad federal está mucho más centralizada. Lo que en teoría debía ser una ventaja —una única decisión federal frente a 27 programas de gestión de residuos— se ha convertido en un problema histórico. En 1987, el Congreso estadounidense aprobó la ley llamada Nuclear Waste Policy Amendments Act, que asignaba a Yucca Mountain como destino definitivo de todo el residuo nuclear almacenado a nivel nacional. Tras la firme oposición del estado de Nevada a este proyecto, la Administración Obama paró el proyecto en 2010.
Todavía es pronto para saber si esta nueva iniciativa federal ofrecerá una solución definitiva. Sin embargo, sus primeros pasos son alentadores, en parte, motivado por el diálogo abierto entre el gobierno federal y los estados.
"El gobierno federal está iniciando el diálogo con estados y comunidades que realmente desean participar, en lugar de intentar imponer una solución a una comunidad que no quiere albergar el proyecto", comenta la directiva, y añade "creo que eso proporciona al programa una base mucho más sólida para alcanzar el éxito a largo plazo".
Presencia federal en el estado y concentración de experiencia únicas
El estado de Tennessee tiene la particularidad de que sus cuatro reactores nucleares están gestionados por la Tennessee Valley Authority (TVA), una corporación pública federal creada en 1933 con la misión original de desarrollar económicamente toda la cuenca del río Tennessee. Las dos centrales nucleares son las únicas que operan en el país bajo propiedad federal.
Según la solicitud del estado de Tennessee, en el corredor Oak Ridge-Knoxville desarrollan su actividad más de 230 empresas vinculadas al ciclo de vida de la energía nuclear. La región alberga infraestructuras en el ámbito nuclear, entre las que destacan el Laboratorio Nacional de Oak Ridge y el Complejo de Seguridad Nacional Y-12, vinculada a dos organismos federales, a la Administración Nacional de Seguridad Nuclear (NNSA) y al DOE.
"El desafío radica en aprovechar ese conocimiento técnico existente en todo el país y reconstruir la capacidad industrial necesaria para llevarlo a cabo ese objetivo de manera económica y a escala comercial", comenta Leslie Dewan y añade "Oak Ridge es, sin duda, uno de los lugares que reúne una experiencia y la infraestructura extraordinarias para hacerlo posible".
Europa avanza en el almacenamiento geológico definitivo
Otra razón por la que EE.UU. debería encontrar una solución definitiva es el avance europeo en esta tecnología. El miércoles de la semana pasada, la empresa finlandesa de gestión de residuos nucleares Posiva anunció el inicio de las perforaciones en lo que va a ser el primer el almacén nuclear del mundo en Olkiluoto, Finlandia. El proyecto de Onkalo sitúa a Europa a la vanguardia de la tecnología del almacenamiento geológico definitivo a escala industrial.
No es, sin embargo, el único proyecto. En 2024, Suecia otorgó la licencia de construcción para su repositorio en Forsmark, mientras que Francia está desarrollando Cigéo (Centre industriel de stockage géologique), su proyecto de almacenamiento geológico profundo para residuos de media y alta actividad.
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