Tras colgarse el cartel de emprendedor en serie con el exit de Cable Energía (adquirida en primera instancia por Shell y posteriormente integrada en Acciona), el ingeniero sevillano Ignacio López Martín continúa agitando el tablero de las renovables desde el sur de España. Limitado temporalmente por una estricta cláusula de no competencia procedente de la venta a Shell, el empresario encontró un resquicio legal en el almacenamiento energético para fundar Capflex. Hoy, esta firma de baterías (BESS) ya gestiona un portfolio de 600 MW y afronta una posible venta a un gran fondo de infraestructuras. En paralelo, desafía las alturas con Eolinet, una plataforma de mantenimiento y limpieza eólica mediante drones. Conversamos con él sobre la madurez del mercado, las trabas burocráticas y el potencial técnico andaluz.
Pregunta: Tras su exitosa experiencia en movilidad eléctrica, salta al O&M eólico con Eolinet en un momento en que el parque español empieza a estar muy envejecido. ¿Hasta qué punto la falta de limpieza y mantenimiento técnico en las palas erosiona la producción anual de los activos?
Respuesta: El estado de los aerogeneradores varía significativamente según el operador o el propietario del activo. Es probable que a corto plazo la falta de limpieza o el desgaste menor en las palas no se reflejen de forma drástica en la producción anual neta, pero el mantenimiento preventivo es crucial. Una inspección técnica a tiempo evita que problemas que a simple vista pasan desapercibidos acaben derivando, a medio plazo, en una rotura estructural compleja. Al final, actuar de forma predictiva ahorra reparaciones muchísimo más costosas y parones prolongados.
Con Eolinet sustituyen trabajos humanos de alto riesgo por tecnología dron avanzada. ¿En qué punto de despliegue comercial se encuentra la compañía?
Ya hemos completado con éxito las pruebas de concepto de nuestra solución de limpieza con dos de las mayores utilities de nuestro país. Actualmente nos encontramos en fase de negociación y conversaciones tanto con fabricantes de equipos eólicos (OEMs) como con el resto de grandes tenedores de activos del mercado. Nuestra expectativa es cerrar varios contratos marco a finales de año que nos proporcionen estabilidad operativa para desplegar el servicio a nivel nacional, y, a partir de ahí, comenzar la expansión internacional de la mano de nuestros propios clientes.
Su otra gran apuesta es Capflex, orientada al almacenamiento independiente bajo la modalidad de mercado (merchant storage). ¿Considera que el marco regulatorio en España está maduro para que las baterías sean rentables sin depender de las subastas de capacidad?
En mi opinión, el marco regulatorio de las baterías en España todavía está un poco verde. Necesitamos avanzar con decisión en el desarrollo de los mercados de servicios terciarios. Solo así lograremos que el almacenamiento no solo sea rentable de forma independiente, sino que se despliegue de manera masiva. Esto es lo que realmente urge para garantizar la estabilidad de la red eléctrica si queremos que la implantación de nuevas fuentes renovables y el bum de los centros de datos sigan adelante.
Capflex maneja ya una cartera notable de unos 600 MW en proyectos de baterías independientes, trabajando estrechamente con fondos internacionales británicos y alemanes. ¿Cuál es la realidad de estos activos sobre el terreno?
Diría que el portfolio propio y el que desarrollamos para nuestros clientes se encuentran actualmente a mitad de camino. Tenemos los terrenos asegurados, los puntos de conexión concedidos, las ingenierías completadas y los estudios específicos tramitados. Ahora mismo estamos fundamentalmente a la espera de respuesta por parte de las respectivas administraciones y organismos competentes para la aprobación definitiva de los permisos. Pese a las barreras, nuestra agilidad nos ha situado en una posición sólida, hasta el punto de entrar en fase de auditoría (due diligence) ante el interés de adquisición de un fondo de inversión de mayor envergadura.
Como inversor que reinvierte el capital de sus anteriores éxitos comerciales, ¿hacia qué tecnologías específicas de la transición orienta sus recursos en fases iniciales?
Siempre dirijo mi esfuerzo y mi capital hacia aquellos nichos específicos de infraestructura donde, siendo rápidos, flexibles y aportando un know-how muy técnico, se pueda competir con los operadores más grandes. El mercado actual es lo suficientemente amplio como para que los independientes nos hagamos un hueco si detectamos la necesidad antes que el resto. En ese sentido soy agnóstico respecto al tipo de tecnología pura; yo analizo los proyectos como infraestructuras esenciales y ahí es donde pongo el foco.
Dirige toda esta operativa de vanguardia desde Sevilla. ¿Falta tejido industrial en el sur o es un polo de atracción de talento que no se visibiliza?
Elegí Sevilla, en primer lugar, por una cuestión personal: soy de aquí, mi familia y mis amigos están aquí, y considero que es un lugar excepcional para vivir y ver crecer tus proyectos. Dicho esto, en Andalucía existe una excelente disponibilidad de profesionales muy cualificados y un profundo conocimiento histórico en el sector de la energía. Hoy en día, gracias a las tecnologías de comunicación disponibles, la ubicación física de la sede es secundaria siempre que cumplas unos estándares mínimos de conectividad. Mi recomendación para cualquier emprendedor es que monte su empresa allí donde vaya a ser feliz.





Miriam
01/07/2026