El sindicato ESK ha asegurado que suspender la huelga en Tubos Reunidos "no es rendirse, ni aceptar el ERE, ni el cierre de la acería", sino que "la lucha cambia de fase, pero continúa", al tiempo que ha advertido que la empresa "no ha ganado nada mientras la plantilla siga organizada, consciente y dispuesta a defender lo suyo".
En un comunicado, ha recordado este pasado viernes, por mayoría del comité de huelga, se decidió suspender la huelga indefinida, que ha sumado 96 jornadas, a partir de las 06.00 horas de este lunes, momento en el que se retomará la entrada al trabajo.
Tras explicar que su posición era seguir en huelga hasta que la empresa retirase el ERE o, como mínimo, "hasta saber si pretendía mantenerlo dentro del concurso y en qué condiciones íbamos a poder combatirlo", ESK ha dicho que creían y siguen creyendo que "la presión de la plantilla es una herramienta fundamental para forzar la retirada de unas medidas que atacan directamente nuestros puestos de trabajo, la acería, la logística y la propia viabilidad industrial de Tubos Reunidos".
"Pero esto no va de siglas, ni de orgullo sindical, ni de defender una postura solo porque sea la nuestra. Esto va de defender a la plantilla. Y si la mayoría ha decidido suspender la huelga, ESK asume esa decisión colectivamente y se pone desde ya a trabajar en esta nueva fase, junto con las secciones sindicales con las que hemos peleado hasta ahora, para seguir enfrentando el ERE y defender el futuro de la fábrica", ha manifestado.
No obstante, ha advertido que "nadie se equivoque" porque "suspender la huelga no es rendirse, no es aceptar el ERE, no es aceptar el cierre de la acería, no es aceptar la externalización de la logística y no es aceptar ni un solo despido como inevitable".
En esa línea, ha subrayado que "la empresa no ha ganado nada mientras la plantilla siga organizada, consciente y dispuesta a defender lo suyo".
La lucha cambia de fase
ESK ha dicho que "la lucha cambia de fase, pero continúa" y ha advertido que "ahora toca demostrar, con más fuerza que nunca, que Tubos Reunidos solo tiene futuro como fábrica completa". "Para vender tubo hace falta producir acero. Para laminar en Amurrio y en Trapaga hacen falta lingotes, palanquillas, conocimiento, oficio, plantilla y una cadena productiva integrada", ha remarcado, para añadir que la acería "no es un capricho ni una carga, es una pieza estratégica".
Asimismo, ha indicado que "la logística no es un gasto que se pueda arrancar sin consecuencias, es parte del control interno de la producción y todos los puestos de trabajo son necesarios para mantener la fuerza industrial de esta empresa".





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