Al fin llegó. 20 de marzo de 2026. Casi un año después, ya tenemos el informe final de ENTSO-e sobre las causas del gran apagón ibérico. Y si quiere, estimado lector, se lo puede ahorrar porque no va a encontrar grandes cosas de las que ya se sabían de otros informes.
La conclusión final es que Europa acusa a todos como causantes del apagón y a ninguno. No da nombres ni culpa con pelos y señales a nadie. Si usted esperaba que dijera que Red Eléctrica tuvo la culpa no lo va a encontrar. Al igual que tampoco tuvo la culpa Iberdrola, Naturgy o Endesa. Al igual que una tecnología u otra, renovable, nuclear o los ciclos. Al igual que las interconexiones con Francia o Marruecos, o al igual que tampoco lo tuvo el Gobierno o la CNMC.
“La investigación concluye que no existe un único culpable, sino una combinación de factores y decisiones que, en conjunto, desencadenaron el incidente”, señaló Klaus Kaschnitz, director de la investigación del gran apagón ibérico en una comparecencia con los medios esta mañana.
Tormenta perfecta
El 28 de abril de 2025 se dio la tormenta perfecta y no funcionó nada, y cuando digo nada es nada, pero todo parte de algo. ENTSO-e muestra un árbol de causas del incidente del 28A y comienza señalando que España no contaba con el marco regulatorio adecuado para poder gestionar un sistema eléctrico como el actual con altísima penetración de renovables.
"El marco (regulatorio) de potencia reactiva para generadores convencionales no contemplaba criterios explícitos sobre el comportamiento dinámico y no existían consecuencias económicas si no se cumplían los requisitos de control de tensión", explica el informe señalando que no había preparado un P.O. 7.4 para poder controlar la tensión.
Dicen los expertos europeos que por un lado no había obligación de controlar tensión y absorber potencia reactiva y luego tampoco había recursos suficientes de generación. "Las centrales de energía renovable siguen un factor de potencia fijo" y por lo tanto "no hay reacción de potencia reactiva ante cambios de tensión en las centrales de energía renovable".
Ahora, vamos con las centrales convencionales. Se entiende que ciclos combinados y nucleares que ese día sólo fueron llamadas nueve unidades para cubrir el sistema. Pero tampoco funcionaron. O no todas y a la hora de aborber reactiva no lo hicieron como hubiese deseado Red Eléctrica.
"La potencia reactiva de salida de varios generadores convencionales alcanzó la Q de referencia en menos del 75 % de las muestras", señala ENTSO-e.
Con todo ello se parte ya con pocas herramientas para gestionar el control de tensión de un sistema eléctrico con tanta generación renovable.
"Se trata de un incidente sin precedentes: este tipo de evento no había ocurrido nunca antes, lo que evidencia la necesidad de adaptar los sistemas a nuevos escenarios" ha señalado Damian Cortinas, Presidente del Consejo de Administración de ENTSO-E.
Episodios ya conocidos
Luego, lo que ya se conoce, hubieron las dos oscilaciones ya conocidas que fueron controladas en tiempo y forma. Y es de lo poco que se salva del día. Aunque cuentan como novedoso que "el sistema eléctrico experimentó inestabilidad inducida por convertidores que interactuaron con otros generadores en la misma área". Hablan de la zoma entre Almaraz y Carmona, es decir toda Extremadura, pero no señalan directamente a nadie.
Al igual que "hubo ausencia de PSS (Power System Stabilizer o estabilizador del sistema eléctrico) en algunas unidades de gran tamaño y amortiguación insuficiente por parte de las unidades existentes".
Todo ello iba sumando cosas por las que hacía prácticamente imposible poder ooperar el sistema con plenas garantías. A ello hay que sumar que una cierta proporción de pequeñas unidades fotovoltaicas (< 1 MW) experimentaron desconexiones relacionadas con la tensión debido a la activación de la protección del inversor. Son desconexiones de cientos de megavatios por todo el territorio.
Y luego está algo que no es muy entendible. España juega en otra liga y tiene otros rangos para que el sistema eléctrico funcione. "La red española de 400 kV opera en un rango de tensión más amplio que en otros países de la UE, gracias a disposiciones específicas aplicables a España", dice el informe.
Todo ello hace que la tensión se dispare. Es más y algunas medidas del operador como la energización de algunas líneas o el cambio en la interconexión con Francia no ayudaron a controlar la tensión, sino que es más, la agravaron.
"Los análisis muestran que la rápida intervención en la interconexión HVDC entre Francia y España, destinada a restablecer el equilibrio del sistema de la Península Ibérica, podría haber empeorado el comportamiento del sistema debido a fenómenos transitorios rápidos", dice ENTSOe.
Subida de la tensión y caída descontrolada de plantas
El caso es que el alto voltaje en la red hizo que se comenzaran a dar desconexiones de plantas en distintas zonas.
La cascada de caída de plantas, una desconexión tras otra saltando todo en distintas subestaciones del territorio hizo imposible que se pudiera poner orden en el sistema. A partir de ahí la frecuencia comenzó a caer y ninguna defensa pudo parar.
Dice el informe que "incluso con valores de inercia significativamente mayores, la pérdida de sincronismo del sistema no se habría evitado, considerando la secuencia de eventos".
En definitiva, "el sistema entró en un punto de operación donde, por diseño, su plan de defensa no pudo interrumpir la cascada de desconexiones por sobretensión ni evitar el colapso total de los sistemas eléctricos español y portugués".
Todo esto choca con las declaraciones este jueves de CNMC, Gobierno y eléctricas que decían que había herramientas en el sistema suficientes para haber evitado el apagón. En este informe queda claro que España no tenía bien muchas cosas. No señala a nadie en particular pero echa la culpa a todos
Sin culpables, pero con fallos en control, monitorización y reacción… justo las funciones clave de REE.
Rafa332
20/03/2026
Está claro que no íbamos a encontrar una única causa, no somos tan ingenuos, pero la responsabilidad de Red Eléctrica como operador del sistema, no se puede obviar. Si hubieran hecho una buena planificación aquel día (y los anteriores), se podría haber evitado el apagón.
CarlosCL
20/03/2026
Diagnóstico claro de fallos… pero sin señalar responsables, así es imposible aprender de lo ocurrido.
Miguel A. A.
20/03/2026
Ya hay base para que los afectados redacten y presenten las correspondientes demandas.
El informe de Entso-E reparte responsabilidades entre todos los actores del sistema eléctrico. A) Del operador del sistema, REE, indica que no disponía de automatismos suficientes para el control de la tensión y operaba la red en un rango superior al habitual en Europa, lo que redujo los márgenes de seguridad. B) De los generadores indica que muchas instalaciones renovables y convencionales incumplieron o no aplicaron adecuadamente los requisitos técnicos de reactiva y los ajustes de protección, lo que facilitó desconexiones prematuras en momentos críticos. C) Del regulador CNMC y Gobierno por haber permitido un marco normativo que: 1.- No exigía soporte dinámico de tensión a la generación renovable, 2.- Por mantener reglas de supervisión insuficientes para la producción distribuida (autoconsumo fotovoltaico) y 3.- Por no haber alineado los criterios españoles de operación con los estándares europeos vigentes. Un conjunto de factores que, según Entso-E, contribuyó a que el sistema careciera de las defensas básicas necesarias frente a perturbaciones de gran escala.
Uno de grandes señalados en el informe es la CNMC y Gobierno por la falta de información y supervisión sobre la producción de la generación distribuida (la mayoría autoconsumo fotovoltaico). Miles de pequeñas instalaciones fotovoltaicas de menos de un megavatio quedaron fuera de la observabilidad del operador, lo que impidió conocer en tiempo real la magnitud de las desconexiones. Esa falta de visibilidad provocó aumentos de carga inesperados en la red de distribución que se trasladaron a la red de transporte y elevaron todavía más la tensión en un contexto ya crítico.
Tengo la sensación que la mayoría del "marrón" se lo van a comer el operador REE y el Estado (las acciones de la CNMC y Gobierno recaen en el Estado). Las compañías eléctricas mientras no se demuestre que operaron fuera de su rango obligatorio no veo que les puedan cargar las culpas, y si lo consiguen demostrar, será una responsabilidad parcial muy diluida.
Joaquín S
20/03/2026
Lo grave no es solo el apagón, sino que un informe de casi 500 páginas siga sin poner nombres claros a los responsables.
Frank
20/03/2026
No hubo variaciones en las potencias reactivas de los generadores convencionales... Se podría investigar con que ajustes operaban los reguladores de tensión y en qué punto de la curva P - Q operaban.
eric
21/03/2026
EL problema es que las electricas no hacen caso a REE. No tenian las cosas com estaba pactado. Y, además, el reglamento tecnico era obsoleto. Casi obligaba a las renovables a desconectarse si variaba demasiado la frecuencia o la tension. Obviaba totalmente la capacidad tecnica de las renovalbes de contribuir a estabilizar la tension. Trataba a las renovable como su estuvieramos en los 1990...
Federico
21/03/2026
Pues muy logico. Cuando fallan los sistemas tan complejos no tienen un solo origen, siempre hay protecciones de respaldo que tambien fallan. Pues blanco y en botella: REE, la CNMC y las electricas.
Firu
22/03/2026
Al informe le faltó el resultado de la FFT en los nodos entorno a 50 Hz, que listillos habéis sido, pero desde el reloj del microondas los estamos controlando.
¿Qué habéis encontrado? Una superposición de ondas de frecuencias similares que generaron los beats.
Juan Manuel
22/03/2026
Son muy acertados los comentarios de Ramón Roca sobre el informe final de ENTSO-e en relación con el apagón del 28 de abril pasado y tienen mérito, porque el informe de ENTSO-e es de difícil lectura, incluso para los expertos. No obstante, dicho informe pone de manifiesto las deficiencias de la Red Eléctrica española; en primer lugar, en cuanto a su diseño en general, sobre todo tras la entrada masiva de las energías renovables en los últimos quince años sin haber tomado las debidas precauciones que se han tomado en otros países y, en segundo lugar, en cuanto a la operación concreta el día 28 de abril. Siendo conscientes de las carencias de las energías renovables en cuanto a la regulación de tensión y frecuencia, no se han seguido las recomendaciones de los técnicos competentes de Red Eléctrica que aconsejaban, en los CGP.SEE publicadas en mayo de 2024, mantener el nivel de generación síncrona suficiente, al menos hasta que se instalen unos sistemas de protección mayores a los requeridos anteriormente. Entre estos nuevos requisitos de protección se encuentran – entre otros- los inversores formadores de red y los compensadores síncronos con volantes de inercia, que se han instalado en otros países como Gran Bretaña, Irlanda y Australia, en especial en este último país que ha tenido un plan más ambicioso que España de incorporación de energías renovables. En cuanto a la operación concreta de la red el fatídico día 28 de abril se programó con un número insuficiente de centrales de ciclo combinado en el Sur de España, que no pudieron compensar las fluctuaciones ocasionadas por las renovables en esa zona. Ha sorprendido a los expertos europeos la elevada tensión con la que estaba trabajando la red de transporte, muy superior a la utilizada en Portugal, responsabilidad exclusiva de REDEIA. También les ha sorprendido el impacto que tienen los generadores con una potencia inferior a 1 MW. Sorprende a cualquiera que entre en la página Web de CECRE que sólo tiene control sobre las energías renovables con una potencia superior a 5 MW, con potencias inferiores se tiene información pero no control. En España actualmente hay instalada una potencia de autoconsumo del orden de 9 GW, que puede conectarse y desconectarse de la red sin que pueda intervenir el CECRE. Esta situación hace ingobernable nuestra red eléctrica, si no se toman las debidas precauciones que aconsejan los técnicos y que nuestros políticos ignoran. Los organismos responsables de que hayamos llegado a esta triste situación son el MITERD, CNMC y REDEIA. Es inadmisible que la CNMC haya tenido retenida durante cinco años la aprobación de la revisión de PO 7.4 y la haya aprobado dos meses después del apagón. También es inadmisible que la presidenta de REDEIA, sea una registradora de la propiedad como Beatriz Corredor. ¿Es que recibió la formación en redes eléctricas en la fundación Pablo Iglesias? Mientras que en España se nombre sólo por su filiación política a los altos cargos que controlan los organismos y las empresas que tienen un alto contenido tecnológico y se ignore sistemáticamente a los técnicos competentes que trabajan en ellas, seguiremos teniendo sucesos como el ocurrido el pasado 28 de abril en la península ibérica o el 18 de enero en Adamuz.
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DavidB
20/03/2026