Europa necesitará multiplicar de forma acelerada su capacidad de almacenamiento energético para sostener el crecimiento de las energías renovables durante las próximas décadas. Los escenarios del TYNDP 2026 elaborados por los operadores europeos prevén que la aportación de las baterías al sistema eléctrico pase de 76 TWh en 2030 a 282 TWh en 2050, prácticamente cuatro veces más en apenas veinte años.
La expansión del almacenamiento aparece como una de las condiciones imprescindibles para que la Unión Europea pueda culminar su proceso de descarbonización. A medida que la generación solar y eólica aumente su peso en el mix energético, las baterías asumirán un papel fundamental para equilibrar la oferta y la demanda de electricidad y garantizar la estabilidad de las redes.
Los operadores consideran que el almacenamiento dejará de ser una tecnología complementaria para convertirse en una infraestructura estratégica del sistema energético. Las baterías permitirán absorber excedentes de producción renovable durante las horas de mayor generación y devolver esa energía a la red cuando la demanda aumente o la producción renovable disminuya.
Cambio en el sistema eléctrico
El crecimiento previsto responde directamente a la profunda transformación que experimentará el sistema eléctrico europeo. La expansión masiva de la energía solar provocará que en numerosos momentos del día exista un exceso de producción eléctrica que deberá almacenarse para ser utilizado posteriormente. Al mismo tiempo, la electrificación del transporte, la calefacción y diversos procesos industriales incrementará la necesidad de disponer de recursos flexibles capaces de responder de forma rápida a las variaciones de la demanda.







Deja tu comentario
Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Todos los campos son obligatorios