Una elevada irradiación solar, el incremento del autoconsumo y la creciente penetración del vehículo eléctrico convierten a España en un enclave atractivo para las fotolineras, infraestructuras de recarga alimentadas por energías limpias que buscan socializar las ventajas económicas de la producción renovable.
Aun cuando el despliegue de este negocio es incipiente, la española Eranovum ya habla de 'eco-hubs' y se marca un "ambicioso" horizonte a 2030 que implicaría tener 1.500 puntos de recarga operativos, alrededor de unas 20 o 30 fotolineras, en los principales corredores y autovías del país, cuenta a EFE su responsable para la región Iberia, Álvaro Gutiérrez.
Fotolineras
Una fotolinera es un punto de recarga público en el que la energía proviene de placas solares fotovoltaicas situadas en una marquesina, tejado u otra estructura próxima.
"Es una de las combinaciones más interesantes para avanzar hacia una movilidad verdaderamente descarbonizada", explica el director general de la Asociación Empresarial para el Desarrollo e Impulso de la Movilidad Eléctrica (Aedive), Arturo Pérez de Lucia.
En declaraciones a EFE, Pérez de Lucia insiste en que la energía solar "permite reducir el coste de la electricidad, disminuir la dependencia de la red y mejorar el aprovechamiento del autoconsumo, especialmente cuando la carga del vehículo coincide con las horas de mayor producción fotovoltaica".
Ahora bien, esta generación depende de la hora del día y de la meteorología, por lo que las instalaciones suelen apoyarse en la red eléctrica y, en algunos supuestos, almacenamiento mediante baterías, para garantizar un servicio continuo.
Se remite a la experiencia de Alemania, con múltiples proyectos que integran energía fotovoltaica, baterías y cargadores rápidos, y de Países Bajos, donde se han desarrollado estaciones con marquesinas solares en aparcamientos públicos y privados.
Además, EEUU ha impulsado instalaciones solares para alimentar parte de la infraestructura de recarga en empresas y campus tecnológicos, mientras que Japón ha desarrollado proyectos donde la energía solar y el almacenamiento sirven de respaldo energético y para aumentar la resiliencia del sistema.
En la mayoría de los casos, estas instalaciones no funcionan de forma aislada, sino integradas con la red eléctrica.
Ventajas
Las fotolineras proyectadas por Eranovum - vinculadas a tecnología fotovoltaica, aunque hay una iniciativa con eólica- también presentan una "pequeña conexión de una potencia limitada en baja tensión", pero "dentro de muy poco ni siquiera será necesario".
A día de hoy, lo crítico del desarrollo de la recarga interurbana en España es "tener la potencia necesaria en cada punto de carretera donde va a haber demanda", dice el director de Eranovum para Iberia, y defiende que sistemas como estos descargan la red al producir y dotar a las ubicaciones de energía propia.
Desde Aedive coinciden en que las fotolineras pueden aumentar la disponibilidad de puntos de recarga en zonas donde la red presenta limitaciones, y aliviar parcialmente la demanda sobre la infraestructura eléctrica en determinadas franjas horarias.
Todo al tiempo que se aprovechan fuentes renovables y se reduce el coste operativo de la recarga, subraya Pérez de Lucia. A falta de definir su primera operativa, Eranovum aspira a ofrecer un precio "muy competitivo" y dinámico, que será más barato cuando la producción solar sea mayor.
'Eco-hubs'
Los planes de la empresa son más "ambiciosos", con 'eco-hubs' pioneros por su "intensidad de uso y tamaño" y proyectos inmediatos de 16 a 20 puntos de recarga de alta potencia en cada uno, y un área para vehículos pesados.








Carlos
18/08/2026