“Europe First”: así cambiarán las ayudas a los coches eléctricos en el Viejo Continente durante este año
La Comisión Europea prepara una norma que condicionará las subvenciones para coches eléctricos a que se fabriquen en Europa con al menos el 70% de componentes locales, bajo la política "Europa Primero"
El Viejo Continente está en una fase de proteccionismo local que no habíamos visto hasta ahora dentro del sector del automóvil. Y es que la Comisión Europea ha anunciado que vinculará las subvenciones destinadas a vehículos eléctricos con la aplicación de la política Europa Primero (Europe First en inglés). Esta medida establece que, para acceder a las ayudas públicas, los vehículos deben ensamblarse en territorio de la Unión Europea y contar con al menos un 70% de componentes fabricados localmente.
El objetivo principal es proteger la industria automovilística europea frente a la creciente competencia de fabricantes asiáticos, especialmente chinos, que ofrecen precios competitivos gracias a apoyos estatales. En 2025, las ventas de coches electrificados superaron por primera vez a las de vehículos de gasolina en la UE, pero la participación de modelos europeos podría reducirse significativamente sin intervenciones como esta.
Requisitos clave
En muchos países las ayudas son directas.
La propuesta, aún en fase de desarrollo, define dos condiciones esenciales. Primero, el montaje final debe realizarse en una planta ubicada en la Unión. Segundo, al menos el 70% del valor de los componentes (incluidas baterías, motores y chasis) debe provenir de proveedores europeos. Se prevén inspecciones detalladas para verificar el cumplimiento.
Esta iniciativa se inspira en modelos como el Inflation Reduction Act estadounidense, que prioriza la producción local, o el sistema francés que otorga bonos adicionales por baterías europeas desde 2025. Países como Francia, Alemania, Italia y España abogan por su implementación inmediata, especialmente en compras de flotas empresariales.
En la práctica, modelos importados íntegramente, como algunos de BYD o MG, quedarían excluidos de las subvenciones, al menos hasta que la primera abra su factoría de Hungría. En cambio, el Model Y (prueba) de Tesla que se fabrica en Berlín con baterías de proveedores europeos o lógicamente los Renault producido en España con cadena local sí calificarían.
Contexto industrial y estratégico
La medida responde a desafíos estructurales en el sector automovilístico europeo. Los altos costes energéticos y las regulaciones ambientales elevan los precios de producción en la UE, mientras que los aranceles del 38% a importaciones chinas no han sido suficientes para equilibrar el mercado. La Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (ACEA) estima que las ventas de eléctricos alcanzarán los 5 millones de unidades en 2026, representando el 40% del total, pero urge medidas para mantener la competitividad.
Además, "Europa First" se alinea con objetivos de sostenibilidad y soberanía estratégica. Programas como "Fit for 55" y los fondos Next Generation EU ya invierten miles de millones en infraestructuras de baterías y carga. La norma podría extenderse a aliados confiables, como Corea del Sur, siempre que cumplan estándares similares.
Sin embargo, genera debate. Algunos expertos advierten de posibles aumentos en los precios para los consumidores, que aún enfrentan dudas sobre autonomía y red de carga. Otros temen tensiones comerciales con China, que califica la medida de proteccionista. No obstante, líderes como el canciller alemán Scholz la defienden como esencial para evitar precedentes negativos, como el dominio asiático en paneles solares.
Impacto en España y perspectivas de futuro
Depositphotos
España, como segundo mayor productor automovilístico de Europa, se verá directamente afectada. Las Plantas de Barcelona, Valencia, Valladolid, etc, dependen de esta protección para mantener empleos. El reciente Plan Auto+ 2026incorpora ya un criterio "EEE" (Eléctrico, Económico, Europeo), con ayudas de hasta 4.500-5.500 euros para modelos ensamblados en la UE y con precio inferior a 35.000 euros.
Para los compradores, esto implica revisar el origen de los vehículos antes de solicitar subvenciones. Modelos europeos podrían equipararse en precio a los importados gracias a las ayudas. En la industria, representa una oportunidad para fortalecer cadenas de suministro locales, como las gigafábricas de Stellantis o Volkswagen.
Acceso a la obra, durante una visita a la gigafactoría PowerCo, a 24 de noviembre de 2025, en Sagunto, Valencia, Comunidad Valenciana (España). Jorge Gil - Europa Press
La propuesta avanzará hacia su aprobación en los próximos meses, integrada en el Fondo de Innovación de la UE, que destina 50.000 millones de euros hasta 2027. Mientras tanto, los planes nacionales se adaptan: Francia ofrece hasta 5.000 euros en bonos ecológicos y Alemania de 4.500 euros. Esta política marca un punto de inflexión en la transición eléctrica europea. Refuerza la reindustrialización, protege millones de puestos de trabajo y promueve un mercado más equilibrado. Los consumidores y empresas deberán adaptarse, priorizando opciones locales para maximizar beneficios fiscales.
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