La semana pasada la cámara baja del Parlamento italiano aprobó una norma que allana el camino para el regreso de la energía nuclear al país. Esta pasa ahora al Senado, donde el gobierno espera que la legislación obtenga la aprobación definitiva antes de finales de julio. Los decretos legislativos de aplicación deberán adoptarse en un plazo de 12 meses desde la entrada en vigor de la ley.
En octubre del año pasado, el Consejo de Ministros italiano aprobó un texto legislativo para su consideración final que delega la responsabilidad de la reintroducción de la energía nuclear en el país al gobierno.
El proyecto de ley faculta al gobierno para regular de forma integral la introducción de la energía nuclear sostenible, en el marco de las políticas europeas de descarbonización para 2050 y los objetivos de seguridad energética.
Una iniciativa legislativa incompleta y sin un programa de inversión
Las obligaciones y poderes del gobierno incluyen el desarrollo de un Programa Nacional de Energía Nuclear Sostenible, la creación de una Autoridad de Seguridad Nuclear independiente, el fortalecimiento de la investigación científica e industrial, el desarrollo de nuevas competencias y la implementación de campañas de información y sensibilización.
No existe un programa de inversión específico y un marco de financiación o regulación, como tal, si se decide que los nuevos activos estarán sujetos a regulación o contarán con mecanismos de protección parcial de ingresos. Es probable que se necesiten años antes de que se supere la fase de planificación.
Posibles inversores en un programa de inversión aún no definido
También está por decidir quién invertirá en las nuevas centrales nucleares. Por su participación estatal, la eléctrica Enel surge como el primer candidato, aunque el consejero delegado de Enel, Flavio Cattaneo, ha comentado en varias ocasiones que la inversión nuclear no es una prioridad en su plan de negocio de los próximos tres años. Tiene tiempo de cambiar sus prioridades: Enel suele actualizar sus planes estratégicos trianuales cada año.
Otro argumento a su favor es que el grupo Enel gestiona actualmente centrales nucleares a través de su filial española Endesa. La eléctrica española tiene participación en seis de los siete reactores nucleares en España. Además, Enel participó en la construcción del tercer reactor de la central nuclear de Mochovce en Eslovaquia y su puesta en marcha en 2022, antes de vender en 2024 su participación residual en Slovenské elektrárne.
Por otro lado, una de las eléctricas con más experiencia en la construcción de nuevas centrales nucleares es EDF. La eléctrica tiene tres centrales en construcción, dos en el Reino Unido a través de su filial británica y una en Francia, Flamanville 3, casi completa. EDF tiene presencia en Italia a través de su filial Edison, la segunda mayor generadora del país. La escalada de tensión con Irán ha llevado a la eléctrica estatal a posponer hasta el año que viene sus intenciones de sacarla a Bolsa o vender una participación minoritaria. Esta decisión sería independiente de un compromiso futuro por parte de EDF de desarrollar un nuevo parque nuclear en Italia.
El gobierno busca una forma de reducir los precios mayoristas italianos
Tras el fracaso de la propuesta de desvincular el precio marginal de la electricidad del coste de las emisiones de los ciclos combinados, el gobierno quiere optar por la opción nuclear. El objetivo sería menguar el peso de los ciclos combinados en el mercado y reducir el tiempo que estos fijan el precio marginal. Un proyecto muy a largo plazo, que superaría en el tiempo el propio mandato del actual gobierno de Meloni. Mientras tanto, se intenta desplazar la hegemonía de los ciclos a través de un lento avance en energías renovables.
Destacar que esta nueva iniciativa legislativa es consecuencia de un cambio de la opinión pública respecto a la energía nuclear, más que una estrategia desesperada del gobierno. Tras la crisis energética derivada de la guerra en Ucrania, las encuestas mostraron una mayoría a favor y el Parlamento italiano aprobó una moción para instar al gobierno a considerar la incorporación de la energía nuclear en mayo de 2023.
Italia no es ajena a la energía nuclear. Los italianos decidieron cerrar gradualmente sus cuatro centrales nucleares en un referéndum organizado en 1987 tras el accidente de Chernóbil. Enel cerró sus dos últimas centrales operativas, Caorso y Trino Vercellese, en 1990, después de 12 y 25 años de operación, respectivamente.
ASIMOV
09/06/2026