La Casa Blanca ha insistido en que las subidas del crudo derivadas de los ataques estadounidense e israelíes contra Irán suponen una "fluctuación a corto plazo" en los precios de los carburantes y en que el Gobierno de Donald Trump está abordando la situación "día a día"
"Entendemos la situación. Estamos vigilando de cerca esta fluctuación a corto plazo en los precios del petróleo y del diésel", aseguró la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, al ser preguntada por el mensaje que envía la Administración Trump a los camioneros estadounidenses que están pagando más de 5,30 dólares por galón de diesel, más de un 40% con respecto a finales de febrero, cuando empezó la guerra.
Leavitt subrayó que desde entonces el Gobierno estadounidense ha anunciado varias y "contundentes medidas" para "brindar estabilidad al mercado energético mundial", refiriéndose a la liberación de reservas estratégicas, a la suspensión temporal de la Ley Jones, que exige que el transporte de mercancías entre puertos estadounidenses se haga en embarcaciones nacionales, o al levantamiento de sanciones al crudo iraní o ruso.
El petróleo para EEUU
"El mensaje general, tal como hemos reiterado en repetidas ocasiones, es que se trata de acciones (en referencia a los ataques contra Irán) y fluctuaciones de precios a corto plazo que buscan el beneficio, a largo plazo, de poner fin a la amenaza que Irán representa para EE.UU., para nuestras tropas y para nuestros aliados en la región", destacó la portavoz.
La portavoz de la Casa Blanca puntualizó que la guerra contra Irán busca "garantizar que este régimen (iraní) deje de controlar el libre flujo mundial de energía a través del Estrecho de Ormuz, un asunto que la Administración ya está abordando día a día".









Deja tu comentario
Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Todos los campos son obligatorios