La expansión del mercado del hidrógeno en Europa no se ha estancado por falta de interés empresarial, sino porque los riesgos regulatorios, económicos y de infraestructura han hecho que las inversiones sean demasiado costosas e inciertas, según un nuevo informe de la asociación de la industria energética alemana BDEW en colaboración con la consultora Capgemini.
Oferta y demanda, por debajo de las expectativas
El hidrógeno verde se considera una piedra angular de los esfuerzos de la Unión Europea para reducir la dependencia de las importaciones de combustibles fósiles y descarbonizar industrias pesadas como la del acero. Sin embargo, tanto la oferta como la demanda han quedado muy por debajo de las expectativas, pese a los miles de millones en subsidios en países como Alemania.
El estudio examinó los riesgos en el sector desde la producción y el transporte hasta el almacenamiento y el uso final. Encontró que la incertidumbre y los altos costos están afectando a los proyectos en todas las etapas, lo que dificulta que las empresas se comprometan con grandes inversiones. El informe se basó en entrevistas con actores del sector, incluido el grupo químico BASF y el sindicato alemán IG Metall.
Los autores señalaron que las medidas parciales no serán suficientes y pidieron paquetes de políticas coordinadas para reducir la incertidumbre y mejorar las condiciones de financiación. Entre sus recomendaciones, instaron a los legisladores a flexibilizar temporalmente las normas de abastecimiento de energía renovable que exigen a los productores de hidrógeno depender de nuevos parques eólicos y solares, en lugar de utilizar los existentes, argumentando que el sistema actual incrementa los costos y retrasa los proyectos. Al mismo tiempo, debe desarrollarse infraestructura como una red troncal de hidrógeno.
Incentivos más claros para los compradores
Para impulsar la demanda, el estudio también pidió incentivos más claros para los compradores, incluidas cuotas y contratación pública para apoyar productos como el acero verde y ayudar a consolidar el mercado. “Necesitamos proyectos visibles a gran escala para demostrar la viabilidad y escalabilidad de los proyectos de hidrógeno”, dijo Kirsten Westphal, miembro del consejo ejecutivo de BDEW.
“La disposición a invertir en Alemania es evidente. Lo que falta es previsibilidad y el marco regulatorio necesario. El estudio va más allá de simplemente enumerar los riesgos; describe con precisión el sistema de condiciones subyacentes. Al asignar estos riesgos a sus respectivos impulsores y evaluar la influencia real de los participantes del mercado, demostramos por qué muchos proyectos no alcanzan la decisión final de inversión (DFI): la incertidumbre acumulada simplemente supera la capacidad de las empresas para asumir riesgos”, añade Torben Schuster, director de Transición Energética y Servicios Públicos de Capgemini Invent.
“Nuestra priorización -agrega- también destaca dónde radica la mayor necesidad de acción: en la financiación, los acuerdos de compra y la estabilidad regulatoria. Si los responsables políticos abordan estos puntos, en particular la regulación, el mercado del hidrógeno podrá finalmente dar el salto de objetivos ambiciosos a decisiones de inversión viables”.
Un informe reciente del instituto de investigación energética EWI concluyó que la expansión de la capacidad de electrólisis en Alemania para producir hidrógeno verde avanza a un ritmo lento. El gobierno anterior se había propuesto contar con 10 gigavatios (GW) de electrolizadores de hidrógeno en funcionamiento para 2030 con el fin de ayudar a descarbonizar la industria pesada; sin embargo, el país solo dispone actualmente de 181 megavatios de capacidad operativa, señaló EWI.
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