Los picos en los precios de la energía pueden tener un impacto significativo en los costos de producción, especialmente en las industrias con un alto consumo energético. Durante períodos de altos precios de la energía, los gastos operativos pueden dispararse, reduciendo los márgenes de beneficio de las empresas y erosionando la competitividad. Además, los aumentos repentinos en los costos de la energía pueden interrumpir los cronogramas de producción, lo que provoca retrasos, ineficiencias e incumplimientos de plazos, según el informe técnico de Gridbeyond "Desbloqueando el Poder de la Energía: FlexPilot".
El documento analiza cómo las empresas pueden reducir sus costos de producción mediante inteligencia artificial para aumentar la eficiencia energética de sus procesos de producción y sus estrategias de gestión. Concluye que, si bien las empresas ya se enfrentan a una creciente volatilidad en los precios de la electricidad, la adquisición de energía a menudo está desconectada de la planificación de la producción, lo que deja sin materializar importantes ahorros.
Respuesta a la demanda
Aunque muchas empresas ya utilizan la respuesta a la demanda (DR) para reaccionar ante picos de precios, esto es solo el comienzo. Al combinarse con la previsión avanzada, la optimización con IA y los controles industriales, la DR evoluciona hacia una programación proactiva de la producción. En lugar de simplemente evitar los precios altos, los fabricantes pueden planificar la producción en función de las condiciones favorables del mercado, reduciendo así los costes totales de producción.
Al incorporar inteligencia energética directamente en las operaciones diarias, las empresas pueden reducir costos sin sacrificar la producción.
Mediante herramientas como precios de ejercicio, pronósticos de mercado y gemelos digitales, las empresas pueden simular escenarios, anticipar picos de precios y alinear la producción en consecuencia. Esto les permite trasladar procesos de alto consumo energético a periodos de precios bajos, acumular inventario antes de periodos de alto coste y reducir temporalmente la producción durante picos de demanda, manteniendo al mismo tiempo los compromisos con los clientes.
Estos enfoques tecnológicos permiten a las empresas gestionar mejor la volatilidad de los precios, mejorar la resiliencia y generar importantes ahorros de costos en un sistema energético cada vez más impulsado por las energías renovables. En definitiva, el informe concluye que una programación de la producción consciente del consumo energético transforma la energía, que pasa de ser un riesgo de costo volátil a una fuente de resiliencia, previsibilidad y ventaja competitiva.
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