Las infraestructuras energéticas se han convertido en uno de los principales objetivos de los ciberdelincuentes. Los ataques contra las infraestructuras nacionales críticas (CNI, por sus siglas en inglés) pueden tener un impacto de gran alcance, al interrumpir servicios esenciales, generar inestabilidad a escala nacional y reportar importantes beneficios económicos a los atacantes.
Las empresas energéticas deben reforzar su inversión en ciberseguridad para evitar riesgos en el suministro
Según GlobalData, los ataques de los ciberdelincuentes pueden interrumpir servicios esenciales, generar inestabilidad a escala nacional y reportar importantes beneficios económicos a los atacantes

Ciberseguridad resiliente
En un contexto de creciente incertidumbre geopolítica, el ciberespionaje también se intensifica, lo que hace imprescindible que las compañías energéticas inviertan en programas de ciberseguridad resilientes, según GlobalData, firma especializada en inteligencia de mercado y productividad.
El informe Cybersecurity in Energy, elaborado por GlobalData dentro de su área de Inteligencia Estratégica, analiza cómo la ciberseguridad afecta a algunos de los principales desafíos del sector energético. Entre ellos figuran la digitalización, los recursos energéticos distribuidos (DER), la modernización de las redes eléctricas, las cadenas de suministro, la gestión de proveedores externos y el contexto geopolítico.
Ravindra Puranik, analista de Petróleo y Gas de GlobalData, explica que “las empresas energéticas dependen de amplios ecosistemas de terceros, lo que convierte las vulnerabilidades de los proveedores en un importante riesgo cibernético capaz de propagarse tanto a los entornos de tecnologías de la información (TI) como de tecnologías operativas (OT). Los ataques que explotan software compartido por proveedores, como las herramientas de transferencia de archivos, ya han afectado a grandes compañías del sector”.
Monitorización continua
Para mitigar estos riesgos, añade Puranik, es necesario reforzar la gobernanza de los proveedores mediante la monitorización continua, el establecimiento de estándares de seguridad, la segmentación de redes, la aplicación del principio de mínimo privilegio, auditorías periódicas y planes conjuntos de respuesta ante incidentes.
GlobalData subraya que la digitalización y la convergencia entre las tecnologías de la información (TI) y las tecnologías operativas (OT) están conectando activos heredados con modernas tecnologías de red, ampliando los puntos de entrada desde los que una intrusión en los sistemas informáticos puede comprometer las operaciones. Además, la inteligencia artificial generativa incrementa la velocidad y sofisticación de los ataques, reduciendo el margen de reacción de los equipos de defensa.
Puranik concluye que las compañías de petróleo y gas deben invertir en servicios especializados de ciberseguridad que ofrezcan monitorización continua, respuesta rápida ante incidentes, validación por expertos y una sólida preparación operativa. Asimismo, considera que los fabricantes de equipos y los proveedores de servicios para yacimientos petrolíferos deberían incorporar servicios centrados en la seguridad de sus productos, como el apoyo al desarrollo seguro y las auditorías o certificaciones de seguridad, con el fin de reducir el riesgo en la cadena de suministro y reforzar la confianza de sus clientes.
“La ciberseguridad es un elemento esencial en toda la cadena de valor del petróleo y el gas, ya que permite proteger los datos, salvaguardar la integridad de los activos y prevenir pérdidas financieras”, concluye el analista.
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